Este lunes se informó de la muerte de Kevin González, un joven estadounidense de 18 años que se encontraba diagnosticado con cáncer de colon metastásico en etapa 4, después de reunirse con sus padres, quienes estaban detenidos por autoridades migratorias en Estados Unidos.
Pocos días antes de su muerte, y desde México (donde llevaba su tratamiento), González pidió como último deseo poder ver a sus papás, por lo que la justicia los deportó para poder acompañarlo.
Muere Kevin González
Así, tras 24 horas de haber cumplido su última petición en vida, Kevin González murió este domingo en Durango, México.
Según Agencia EFE, la historia de Kevin comenzó durante la Navidad pasada, cuando se sintió mal, por lo que decidió acudir a un médico, quien, después, le diagnosticó cáncer avanzado de colon en estado terminal.
Desde entonces, estuvo bajo el cuidado de su hermano en Estados Unidos, mientras sus padres vivían en México tras haber sido deportados años atrás, desde el país de Donald Trump
Al saber que estaría viviendo sus últimos días, el joven estadounidense abordó un vuelo de regreso a México para despedirse de sus padres, pero estos ya no estaban en Durango, sino en un centro de detención, al otro lado de la frontera.
El último deseo de ver a sus padres
Resulta que, enterados de la mala noticia, los progenitores, Norma e Isidoro González, intentaron entrar a Estados Unidos apelando a la humanidad y la enfermedad terminal de su hijo, pero no tuvieron respuestas positivas.
Ante lo anterior, intentaron cruzar ilegalmente la frontera en una acción desesperada para ver a su hijo en EE.UU, pero fueron detenidos y enviados a un centro del ICE.
Luego de una intensa movilización, un juez determinó la repatriación expedita, al considerarse que mantener detenidos a los padres ya no respondía a un interés de seguridad pública, y sí se afectaba el derecho de un ciudadano estadounidense a despedirse de su familia antes de morir.
Finalmente, Kevin abrazó a sus padres entre lágrimas este sábado, solo un día antes de dejar el mundo y haber cumplido su último deseo en vida.