María Teresa Johns rompió su silencio tras el estreno de la serie “Alguien tiene que saber” de Netflix, basada en la investigación judicial alrededor de la desaparición de Jorge Matute Johns, hijo de María Teresa.
“Siento mucha rabia… Todas estas series han tomado el nombre de Coke. Eso, no puede ser, porque se comprometieron a cambiar los nombres”, contó al matinal ‘Buenos días a todos’ en relación al estreno de la coproducción entre Netflix y Fábula.
“Después de todo esto, lo peor que me pudo haber pasado es haberme cruzado con los hermanos Larraín”, añadió María Teresa Johns sobre los dueños de Fábula, a quienes acusó de haberla tratado de “cobarde” por no autorizar la producción.
“No ha habido un año que no hagan algo que no me dañe. En estos 27 años no he podido tener un duelo como corresponde”, dijo.
En diálogo con el matinal, también rememoró una chocante experiencia reciente a raíz de la tragedia.
“A toda la gente, a todo el país, que me escuchen. Yo me pongo a ver el celular, anteanoche, y encuentro que ya esto fue lo último. Yo cuando sepulté a mi hijo, por segunda vez, me pasaron a una pieza… Huesitos me iban pasando, y al final me pasan el cráneo de mi hijo; yo estaba sola en ese momento, no dejaban entrar a mi hermana ni a nadie. Vi la ropa, vi los pedacitos de la ropa de Coke que yo no había visto… Antenoche, veo el teléfono y me ponen el cráneo de Coke. Toda la promoción que hicieron de esta serie, todo salía el nombre del Coke, la cara del Coke, después la taparon, pero usaron la cara de mi hijo”, contó.
María Teresa Johns: “A mi hijo lo conocieron por una pantalla, y hasta el día de hoy hay gente que está pendiente”
Ya en los estudios de TVN, y en entrevista con los conductores de ‘Buenos días a todos’, Johns profundizó en sus dichos.
“Me siento muy triste de que hayan hecho una propaganda tan grande con la desaparición del Coke”, comentó. “Estos hermanos Larraín no pensaron que hay otro Matute Johns, que es Ale (hermano de Jorge)”, expuso.
En el diálogo, a su vez, rememoró una reunión que sostuvo en 2025 con Juan de Dios Larraín y el cardenal Fernando Chomalí a raíz de la serie.
“Ellos nunca se acercaron a nosotros, sólo cuando nos encontramos en la casa del cardenal… Estaba uno de ellos. Nos reunimos porque el cardenal dijo que querían conversar con nosotros”, recordó.
“(Ahí) me dicen que soy una cobarde, y yo no soy una cobarde. Cobardes son ellos que han lucrado … Yo nunca me reuní con un clarividente… Es una falta de respeto grande. Ellos han hecho cosas que no corresponden, hay cosas que no ocurrieron. Si van a hacer una serie, hagan una serie responsable”, añadió.
“Si yo no tengo la verdad, ¿qué verdad van a contar ellos? El título que pusieron a la serie (“Alguien tiene que saber”), creo que no correspondía”, dijo.
Consultada sobre el momento que la llamaron cobarde en dicha reunión en casa del cardenal, María Teresa explicó: “Yo les dije por qué no habían esperado que yo muriera para hacer la serie, porque esto me afecta muchísimo… Creo que fue cuando le dije que no estaba de acuerdo con que esa serie saliera. Nos pasaron a llevar”, dijo.
“Además, tengo más familia, no soy solo yo y Ale. En Concepción están indignados (con la serie)… Yo nunca he lucrado con nadie, siempre he estado con la frente en alto. A mi hijo lo conocieron por una pantalla, y hasta el día de hoy hay gente que está pendiente”, agradeció.
“Yo esta serie la encuentro una basura… ¿Qué más quieren de mí? ¿Qué he hecho tan malo para que me hagan tanto daño?”, lamentó.
“Ellos usaron el nombre de mi hijo, yo sola no estoy. Siempre la gente está conmigo, pero esto me ha tenido mal, me hace retroceder… ¿Cómo pueden ser tan indolentes?”, dijo entre lágrimas.