Sociedad
Lunes 27 enero de 2020 | Publicado a las 08:21
¬ŅSe justifican las monarqu√≠as en el mundo actual?: cifras, expertos y encuestas dan pistas
visitas

En las √ļltimas semanas, la salida de Harry y Meghan de la primera l√≠nea de la familia real brit√°nica ha acaparado las portadas de la prensa mundial.

Ríos de tinta y cientos de portales web han reportado casi a diario cada detalle de la decisión que tomó la pareja por motivos de privacidad.

El interés ha sido general, aunque la historia tampoco ha estado exenta de críticas, particularmente de aquellas personas que no entienden por qué siguen existiendo monarquías, reyes y príncipes en pleno Siglo XXI.

Actualmente, en el planeta hay 27 países cuya forma de gobierno es una monarquía. Trece de ellas están en Asia y diez en Europa.

Seg√ļn la Casa Real del Reino Unido, tal vez la m√°s conocida del mundo occidental, su labor bajo el modelo constitucional es proveer una figura estable en la Reina como jefa de Estado, pero con un Parlamento electo encargado de legislar.

Sin embargo, algo distinto ocurre en países como Omán, Arabia Saudita y Esuatini, donde el rol del monarca es absoluto.

Para la mayor√≠a de los chilenos las monarqu√≠as suenan lejanas, ya que en gran parte de Am√©rica las rep√ļblicas son la norma -con la excepci√≥n del Caribe, donde hay pa√≠ses que son parte de la Mancomunidad brit√°nica.

Pese a ello, es conocido que la mayor√≠a de las familias reales y sus respectivas cabezas gozan de gran popularidad entre sus s√ļbditos.

De acuerdo a datos de YouGov, una firma brit√°nica de investigaci√≥n de mercados y an√°lisis de datos, la reina Isabel II tiene un 72% de aprobaci√≥n y sus m√°s f√©rreos seguidores la catalogan como “admirable”, “trabajadora”, “respetada”, “digna” y “dedicada”.

En Espa√Īa, tras su ascenso al trono, el rey Felipe VI cautiv√≥ a gran parte de su pueblo, lo que se vio reflejado en los resultados de una encuesta encargada por ABC.

En concreto, el monarca logr√≥ en agosto de 2018 un 75,3% de aprobaci√≥n a su figura, la cifra m√°s alta para el rey de turno desde la restauraci√≥n de la monarqu√≠a hispana. En tal sondeo solo lo super√≥ su madre, do√Īa Sof√≠a.

Pero más allá de las encuestas favorables, estas formas de gobierno también cuentan con detractores.

De los países bajo influencia británica, en la mayoría hay movimientos en contra de la casa de Windsor.

En Australia, por ejemplo, el Movimiento Republicano Australiano hace campa√Īa para “reemplazar a la monarqu√≠a extranjera de nuestra Constituci√≥n con un australiano como el jefe de Estado”.

En Canadá, en tanto, una encuesta Ipsos de 2016 arrojó que el 53% del país creía que tras la muerte de Isabel II se deben cortar todos los lazos con la corona, postura que fue refrendada en una nueva medición llevada a cabo este mes de enero.

Allí, el Angus Reid Institute descubrió que el 66% de los consultados siente que la monarquía perdió o está perdiendo relevancia en sus vidas y que un 45% piensa que deberían dejar de ser una monarquía constitucional ahora mismo.

¬ŅBeneficios?

En base a lo anterior no es extra√Īo cuestionarse el por qu√© estas formas hereditarias de poder siguen existiendo en el mundo contempor√°neo y si es que efectivamente traen m√°s beneficios que gastos o problemas asociados, considerando que la opulencia parece ser una de las principales caracter√≠sticas de los reyes y sus familias.

Seg√ļn un estudio realizado por Mauro Guillen, acad√©mico de la Universidad de Wharton en Estados Unidos, las monarqu√≠as son buenas para la econom√≠a de un pa√≠s y el est√°ndar de vida en el largo plazo en base a informaci√≥n de 137 pa√≠ses, lo que tambi√©n incluy√≥ rep√ļblicas y dictaduras.

“No asuman que las monarqu√≠as son anticuadas y que no dan buenos resultados econ√≥micos. Eso no es cierto”, indic√≥ el acad√©mico, que concluy√≥ que entre 1900 y 2010 los pa√≠ses con reinas y reyes tuvieron mejores resultados a la hora de proteger los derechos de individuos y negocios.

En tanto, Margit Tavits, profesora de Ciencia Política de la Universidad de Washington en St Louis, tiene una opinión similar, pero enfocada en términos de gobernanza.

En su libro Presidentes con Primeros Ministros, la experta afirma que los soberanos est√°n “sobre la pol√≠tica” puesto que no tienen lazos con ese mundo antes de asumir su cargo, por lo que evitan ser parte de los enredos y pugnas que se viven esa escena.

Además, Tavits aseveró en la publicación que los presidentes electos hacen que parte de la ciudadanía esté menos conectada con la política en general y que su figura incluso afectaría negativamente la participación en elecciones parlamentarias.

Por otro lado, si consideramos los datos del √ćndice de Democracia 2019 de The Economist, tres de los cinco pa√≠ses del top 5, es decir, naciones con “democracias plenas”; tienen estrecha relaci√≥n con la monarqu√≠a: Noruega, lugar 1 con 9,87 puntos de 10 (rey Harald); Suecia, lugar 3 con 9,58 puntos (rey Carlos XVI Gustavo); y Nueva Zelanda, lugar 4 con 9,26 puntos (Isabel II de Inglaterra).

El resto del selecto grupo con un monarca en su institucionalidad lo componen Bélgica, Canadá y Dinamarca.

Dinero

Muchos tambi√©n critican lo oneroso que saldr√≠a mantener a una monarqu√≠a, quienes obtienen dinero del erario p√ļblico para solventar sus actividades p√ļblicas y privadas, adem√°s de financiar su seguridad y el mantenimiento de sus residencias.

En 2019, por ejemplo, el rey Felipe VI le cost√≥ a la billetera espa√Īola US$8,8 millones, aunque el pa√≠s, por concepto de turismo, percibi√≥ ese mismo a√Īo US$74 mil millones.

Solo Francia, ícono de la caída de reyes, cuyas antiguas residencias son algunas de sus más preciadas atracciones turísticas, la superó en el listado, de acuerdo a cifras entregadas por la Organización Mundial del Turismo (OMT).

Es así como quienes apoyan a las coronas del mundo defienden su existencia e importancia específicamente por las ganancias que generan a la hora de seducir a los visitantes extranjeros, fomentando el sector productivo del turismo, tal como ocurre en el Reino Unido.

De acuerdo a informaci√≥n p√ļblica, Isabel II y sus m√°s cercanos recibieron de parte del tesoro brit√°nico US$86 millones en el √ļltimo a√Īo fiscal.

No obstante, en 2017, la firma Brand Finance reportó que el clan significó un aporte a la economía nacional de US$2.354 millones, con un extra de US$196 millones por representaciones directas en su calidad de embajadores.

Claramente los puntos anteriormente mencionados no representan la totalidad de los aspectos necesarios para dirimir a ciencia cierta si estas formas de gobierno son efectivamente justificables en la era contempor√°nea.

No obstante, est√° claro que engloban los elementos vitales por los cuales sus seguidores las defienden de manera ac√©rrima: popularidad, estabilidad y n√ļmeros verdes, posturas visadas por organismos internacionales, acad√©micos y parte de la misma ciudadan√≠a.

Tendencias Ahora