Un grupo de personas consideradas “antivacunas” ha hecho una petición a través de las redes sociales para que dejen de ser llamados como “antivacunas”, lo cual ha generado una ola de comentarios.

Se trata de un colectivo de Estados Unidos compuesto por madres que se oponen al uso de esta técnica de la medicina para prevenir, controlar y erradicar enfermedades.

La agrupación, llamada Crazy Mothers (Madres Locas en español), publicó un tuit en el que pidieron no ser calificadas como “antivacunas” debido a que lo consideran como simplista y ofensivo.

“Queridos medios de comunicación: por favor eliminen el uso del término ‘antivacuna’. Es despectivo, incendiario y margina tanto a las mujeres como a sus experiencias”, comienza señalando el breve comunicado.

“Es despectivamente simplista, muy ofensivo y en gran medida falso. Les solicitamos que se refieran a nosotros como ‘Conscientes del riesgo de las vacunas’. Muchas gracias”, agregan.

No tardó mucho tiempo para que los usuarios de la red social comenzaran a responder la publicación, insertando todo tipo de comentarios en el hilo. Mientras algunos optaron por la ironía, otros aprovecharon la ocasión para hacer un llamado a no apoyar este tipo de movimientos.

A continuación te dejamos algunas de las respuestas de “posibles nombres” para el grupo que propusieron los usuarios:

1. “¿Prefieren pro-enfermedades?”

2. “¿Qué tal pro-plagas?”

3. “Aficionados al polio”

4. “Antivacunas es correcto. Dejen de poner en peligro a personas inmunocomprometidas”

5. “‘Payasos’ es más corto y fácil de recordar”

6. “Bioterroristas”

7. Sociedad de Apreciación de Polio

8. “¿Qué tal si los llamamos ‘malos padres’?”

9. Fanáticos anti-ciencia

10. Arriesganiños

11. Pro-Pestilencia

12. Pacientes Cero

Cabe señalar que luego que se registrara un brote de sarampión en Europa en 2018, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un comunicado en el que no sólo hicieron un llamado a tomar medidas, sino que también emplazaron a quienes deciden no vacunarse o no vacunar a sus hijos.

“Podemos detener esta enfermedad mortal, pero no tendremos éxito a menos que todos hagan su parte: inmunizar a sus hijos, a sí mismos, a sus pacientes, a sus poblaciones, y también recordar a los demás que la vacunación salva vidas”, señaló Zsuzsanna Jakab, directora regional de la OMS.

Por su parte, hace algunos meses la médico María Paz Acuña, de la Unidad de Infectología del Hospital Sótero del Río, indicó que los movimientos antivacunas instalan una posverdad en relación a supuestos efectos secundarios, como que la inoculación provoca autismo.

“Hay mucha evidencia internacional y nacional que refuta esa afirmación”, aclaró.