Sociedad
Jueves 05 septiembre de 2019 | Publicado a las 08:20
Justicia francesa autoriza a gallo demandado por sus vecinos por cantar muy temprano
Por Bernardita Villa
La información es de Agence France-Presse
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Un tribunal francés autorizó el jueves al gallo Maurice a seguir cantando, al rechazar la demanda de vecinos que acusaban al ave de despertarlos demasiado temprano, una sentencia vista como una victoria de las tradiciones rurales en Francia.

“Maurice gan√≥ y los demandantes tendr√°n que pagar a su propietaria 1.000 euros (casi 800 mil pesos chilenos) por da√Īos y perjuicios”, declar√≥ Julien Papineau, abogado de la propietaria del ave, Corinne Fesseau, al salir del tribunal de Rochefort (suroeste).

“No tengo palabras. Ganamos. Es una victoria para toda la gente en mi misma situaci√≥n. Espero que cree jurisprudencia”, dijo satisfecha la due√Īa de este gallo que ha sido objeto de titulares en todo el mundo.

“Todo el mundo va a ser protegido: las campanas, las ranas, etc.”, agreg√≥ aludiendo a otras demandas similares contra los ruidos del mundo rural, que opone a menudo a los habitantes de siempre con los neorrurales.

“¬ŅY si se hiciera una ley Maurice para proteger los ruidos rurales?”, propuso entusiasmada Corinne Fesseau.

La ciudad contra el campo

Maurice se ha convertido en un s√≠mbolo de la resistencia rural en Francia, donde una petici√≥n para “salvarlo” consigui√≥ m√°s de 140.000 firmas.

Su cacareo al alba molestaba a los propietarios de una residencia secundaria en la tur√≠stica isla de Oleron, en el suroeste de Francia, que lo acusaron ante la justicia de “perjuicio sonoro”.

No es un juicio de “la ciudad contra el campo. Es un problema de perjuicio sonoro. El gallo, el perro, la bocina, la m√ļsica… se trata de un caso sobre el ruido”, sostuvo el abogado Vincent Huberdeau, que representa a los demandantes, en una vista el pasado 4 de julio.

Pero la due√Īa del gallo argument√≥ ante el tribunal que nunca antes hab√≠a recibido quejas por el cacareo de Maurice. “Los gallineros siempre han existido. Entre 40 vecinos, solo molesta a dos”, apunt√≥.

Para Fesseau, “el campo tiene derecho a sus ruidos. El gallo tiene derecho a cantar, los gallos no cantan desde las 4:30 de la ma√Īana indefinidamente”.

El caso de Maurice, aunque anecdótico, ilustra los temores de que desaparezca el mundo rural en Francia, debido al declive de la actividad agrícola y ganadera y al éxodo de los jóvenes hacia la ciudad.

Bruno Dionis du S√©jour, alcalde de la peque√Īa localidad de Gajac, en el suroeste de Francia, public√≥ una enardecida carta para defender el “derecho” de las campanas de las iglesias a repicar, de las vacas a mugir y de los burros a rebuznar.

La alusión a las campanas se debe a una disputa acontecida en 2018 en un pueblo de la región de Doubs (este), donde los propietarios de una residencia secundaria se quejaron de que éstas repicaban a las 07H00, demasiado temprano a su entender.

Bruno Dionis du S√©jour promueve incluso que los ruidos del campo sean clasificados como “patrimonio nacional” franc√©s.

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