VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Especialistas alertan sobre la gravedad de las alergias en mascotas, que pueden manifestarse a través de síntomas como rascado constante, lamido excesivo de patas, otitis recurrentes y caída de pelo. Aunque en Chile no hay cifras claras sobre el aumento de alergias en animales domésticos, en las consultas veterinarias se observa una mayor preocupación. Expertos como Rodrigo Morales del Colmevet destacan la importancia de detectar y tratar estas alergias para mejorar el bienestar de las mascotas. Las alergias en perros y gatos suelen afectar la piel y pueden ser causadas por alérgenos ambientales, picaduras de pulgas o alergias alimentarias. Es crucial estar atentos a signos como picazón persistente, enrojecimiento de la piel y heridas por rascado. Se recomienda evitar la automedicación y buscar tratamiento veterinario adecuado, que puede incluir medicamentos específicos o inmunoterapia.

El rascado constante, el lamido excesivo de patas, las otitis recurrentes o la caída de pelo pueden parecer problemas menores o incluso conductas “normales” en perros y gatos.

Sin embargo, especialistas advierten que detrás de estos síntomas podría existir una alergia que afecta seriamente la calidad de vida de las mascotas.

Aunque en Chile no existen cifras nacionales concluyentes sobre un aumento de alergias en animales domésticos, en las consultas veterinarias sí se observa una preocupación creciente por este tipo de cuadros.

Así lo explica Rodrigo Morales, subdirector de la Comisión Nacional de Tenencia Responsable de Mascotas del Colegio Médico Veterinario de Chile (Colmevet), quien señala que hoy existe mayor conciencia entre los tutores respecto al bienestar animal.

“Antes muchas personas normalizaban que un perro se rascara o que un gato se lamiera en exceso. Hoy se consulta más, se diagnostica mejor y se entiende que la alergia puede afectar seriamente el bienestar del animal”, afirma.

¿Por qué las mascotas desarrollan alergias?

Las alergias ocurren cuando el sistema inmune reacciona de manera exagerada frente a sustancias que normalmente no deberían provocar problemas. En humanos, esto suele manifestarse con estornudos, congestión o irritación nasal. En perros y gatos, en cambio, la piel suele ser el principal órgano afectado.

Según Morales, el síntoma más frecuente es el prurito o picazón. Esto se traduce en animales que se rascan persistentemente, se muerden las patas, se frotan la cara o presentan heridas provocadas por el mismo rascado.

Las causas más comunes incluyen alérgenos ambientales como polen, pastos, hongos y ácaros del polvo. También son frecuentes las alergias a las picaduras de pulgas y, en menor medida, las alergias alimentarias asociadas a ciertas proteínas de la dieta.

Al respecto, un reportaje de la BBC explica que los perros y gatos también pueden desarrollar alergias estacionales similares a la fiebre del heno humana, aunque diagnosticarlas suele ser un proceso largo y complejo.

El medio británico detalla que los animales pueden presentar ojos llorosos, secreción nasal, infecciones de oído o incluso asma en gatos, pero la mayoría de las veces las alergias se manifiestan en la piel.

Las señales de alerta más comunes

Los especialistas coinciden en que hay ciertos signos que no deben pasarse por alto:

  • Picazón persistente
  • Lamido excesivo de patas
  • Enrojecimiento de la piel
  • Caída de pelo
  • Otitis recurrentes
  • Sacudidas constantes de cabeza
  • Heridas o lesiones por rascado
  • Zonas húmedas o irritadas conocidas como “hot spots”
  • Estas lesiones pueden agravarse rápidamente y derivar en infecciones bacterianas o por hongos.

    ¿Cómo diferenciar una alergia alimentaria de una ambiental?

    Morales advierte que distinguir el origen de una alergia no es sencillo. Tanto las alergias ambientales como las alimentarias pueden generar síntomas muy parecidos: picazón, lesiones, enrojecimiento, etc.

    La principal diferencia suele estar en la temporalidad. Las alergias ambientales, como la dermatitis atópica, tienden a empeorar en determinadas épocas del año, especialmente primavera y verano, cuando aumentan los alérgenos en el ambiente.

    En cambio, las alergias alimentarias suelen mantenerse durante todo el año.

    El diagnóstico generalmente se realiza por descarte. Los veterinarios primero buscan infecciones cutáneas, presencia de pulgas o ácaros antes de avanzar hacia pruebas más complejas.

    Qué hacer si sospechas que tu mascota tiene alergia

    Los especialistas recomiendan que lo primero sea observar cuidadosamente los síntomas y registrar cualquier cambio relevante.

    Morales aconseja fijarse en:

  • Desde cuándo comenzaron los síntomas
  • Qué zonas se rasca o lame el animal
  • Si existen heridas u otitis
  • Cambios de estación
  • Modificaciones en la alimentación
  • Uso de nuevos productos de limpieza o higiene
  • Exposición a pasto, polvo o pulgas
  • ¿Qué hacer si sospecho que mi mascota tiene alergia?

    Mientras se agenda la consulta con un médico veterinario, existen medidas simples que pueden ayudar:

  • Mantener al día el control antiparasitario
  • Lavar regularmente camas y mantas
  • Reducir irritantes ambientales
  • Evitar que el animal siga lesionándose mediante collar isabelino si es necesario
  • Lo que nunca debe hacerse es automedicar al animal. Morales recalca que administrar antihistamínicos humanos, corticoides o antibióticos sin supervisión veterinaria puede intoxicar al animal o empeorar el problema.

    Por su parte, la BBC hace la misma advertencia que el profesional chileno, especialmente sobre los test comerciales de alergia para mascotas promocionados en redes sociales. Según expertos citados por el medio, estos exámenes no son confiables y pueden entregar resultados erróneos.

    Tratamientos más efectivos

    En la última década, los tratamientos veterinarios para alergias han evolucionado considerablemente. Antiguamente, el manejo se basaba principalmente en corticoides, efectivos pero con importantes efectos secundarios como aumento de peso, sed excesiva e inmunosupresión.

    Actualmente existen medicamentos más específicos que actúan directamente sobre las vías inflamatorias relacionadas con la picazón, con menos efectos secundarios y funcionan en cerca del 80% de los perros.

    En casos más complejos, también existe la inmunoterapia específica, un tratamiento que busca desensibilizar progresivamente al animal frente al alérgeno que provoca la reacción.

    Aunque puede tardar meses y requerir seguimiento constante, algunos pacientes logran disminuir significativamente sus síntomas.

    ¿Pueden ser alérgicos a los humanos?

    Aunque parezca extraño, sí. Morales explica que la alergia a la caspa humana puede existir, aunque es poco frecuente.

    La BBC también aborda este fenómeno y señala que los perros pueden desarrollar alergia a la caspa humana, aunque todavía hay poca evidencia sobre cuán común es. Los especialistas creen que la convivencia cada vez más estrecha entre personas y mascotas podría aumentar la exposición a este tipo de alérgenos.

    “Antes nunca dejábamos que los perros durmieran en nuestras camas. Ahora comparten nuestras sábanas”, señaló uno de los expertos.