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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La preferencia en una rotonda siempre la tiene el vehículo que ya circula en ella, según la normativa vigente. A pesar de esto, la falta de educación vial provoca bocinazos, maniobras peligrosas e incluso conflictos viales, lo que puede resultar en multas graves.

¿Quién tiene la preferencia en una rotonda? La respuesta es clara: la tienen los vehículos que ya circulan por ella. Sin embargo, la falta de educación vial sigue provocando bocinazos, maniobras riesgosas e incluso conflictos de tránsito de gran envergadura.

De acuerdo con el artículo 139 de la Ley de Tránsito, los conductores que se incorporan a una zona de tránsito en rotación —como una rotonda— deben ceder el paso a los vehículos que ya circulan en ella, incluso cuando no exista una señalización visible de “Ceda el paso”.

Además del riesgo de provocar un accidente, incumplir esta norma puede derivar en una infracción grave, sancionada con multas que van entre 1 y 1,5 UTM (entre $71506 y $107259) .

Emilio Moyano, académico de la Facultad de Psicología de la Universidad de Talca y especialista en seguridad vial, sostiene que gran parte de estos errores responde más a la falta de conocimiento y familiaridad con este tipo de intersecciones que a una intención deliberada de incumplir las normas.

Falta de educación vial sobre cómo actuar en una rotonda

“Yo atribuiría definitivamente esto a la falta de conocimiento más que a un irrespeto. La gente no sabe que el vehículo que va a entrar a la rotonda debe ceder el paso y, por lo tanto, tiende a incorporarse sin esperar el espacio suficiente”, advirtió el especialista en un comunicado.

No obstante, Moyano también considera que la actitud de los conductores influye en este tipo de situaciones, ya que, según explica, muchas personas no tienen el hábito de esperar y, en general, “andan muy apuradas”.

El académico añadió que, en términos generales, Chile presenta un buen nivel de respeto por las normas de tránsito en comparación con otros países de América Latina. Sin embargo, advirtió que muchas conductas siguen estando motivadas por el temor a las sanciones y que aún existen aspectos que requieren mayor educación y concientización

Asimismo, señaló que reforzar la educación vial y actualizar permanentemente los conocimientos sobre las normas de tránsito puede contribuir a mejorar la seguridad y reducir situaciones de riesgo en las calles.

“Siempre es bueno refrescar las normas y, sobre todo, aquellas que se ve que están siendo más frecuentemente transgredidas”, concluyó.