La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó la primera vacuna contra la gripe basada en ARN mensajero en Estados Unidos. Se llama mFlusiva (o mRNA-1010) y será aplicada en personas mayores de 50 años.
Moderna, la farmacéutica que la desarrolló, informó que el miércoles 5 de agosto, un comité asesor de vacunas de la FDA decidió por unanimidad que la vacuna es segura y eficaz para prevenir la gripe estacional.
De acuerdo con Live Science, inicialmente la agencia estadounidense de referencia mundial se había negado a revisar la solicitud para aprobar la vacuna, pero luego cambió de opinión. Si bien se desconocen los motivos, esto se condice con la postura actual del gobierno hacia las vacunas de ARNm.
Recordemos que, durante la gestión de Donald Trump, la financiación y el acceso a las vacunas han sufrido importantes recortes. De hecho, en 2025 cancelaron 500 millones destinados al apoyo de la investigación de vacunas de ARNm y el secretario de salud, Robert F. Kennedy Jr., ha manifestado en varias ocasiones su oposición a esta tecnología.
Recordemos que este tipo de vacunas se venían estudiando desde los 90’s, pero recién se masificaron a principios de esta década, cuando ocurrió la pandemia del Covid-19 y Pfizer y BioNTech lanzaron las primeras para humanos.
¿Cómo es una vacuna de ARN mensajero?
A diferencia de las vacunas convencionales, las de ARN mensajero no se elaboran a partir de virus cultivados en laboratorio, generalmente en huevos de gallina o células de mamíferos, un proceso que puede demorar varios meses.
En cambio, no contienen el virus completo ni necesitan cultivarlo, sino que se fabrican sintetizando en el laboratorio una molécula de ARN que contiene las instrucciones para que las células del receptor produzcan una proteína del virus (el antígeno) y así entrenen al sistema inmune.
Para el Covid, que fue un virus emergente que se expandió en poco tiempo, se utilizó el ARN mensajero en las primeras vacunas porque el proceso es mucho más rápido, ya que no requiere el cultivo de virus. De hecho, generar un lote experimental de una vacuna de ARNm puede tomar aproximadamente una semana.
Además, tienen una gran ventaja, que es que su proceso de producción es prácticamente el mismo para cualquier vacuna de ARNm. Lo único que cambia es la secuencia genética que codifica el antígeno. Cuando aparece un nuevo virus, basta con conocer su secuencia genética para diseñar un nuevo ARN mensajero y ya no es necesario cultivar el patógeno durante meses.
¿Cómo funciona la nueva vacuna contra la gripe?
Entonces, al igual que con el Covid-19, la nueva vacuna para la gripe envía instrucciones a las células para proteger al organismo, de ahí el nombre “mensajero”. Lo que hace es inducirlas a producir una proteína presente en la gripe.
Así, una vez que una persona se vacuna con mFlusiva, el sistema inmunitario puede reconocer esa proteína en las cepas de la gripe, mejorando su capacidad para impedir que el virus infecte las células.
La FDA aprobó la vacuna tras un ensayo clínico de fase avanzada donde participaron más de 40.000 personas de 50 años o más. Estas fueron vacunadas para la temporada de gripe 2024-2025, donde la mitad recibieron una vacuna convencional y la otra mitad la de ARNm.
Los resultados mostraron que de los 40.000 pacientes, solo 970 contrajeron gripe: un 2,8 del grupo de la vacuna estándar y solo un 2% de la vacuna de ARNm. Esto indica que mFlusiva ofreció una protección 26,6% mayor que la convencional.
Stéphane Bancel, director ejecutivo de Moderna, dijo en un comunicado que “la gripe sigue siendo un importante desafío para la salud pública, y mFLUSIVA ofrece una nueva e importante opción para las personas mayores de Estados Unidos”.