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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un estudio publicado en Nature reveló que, una vacuna chilena desarrollada con una proteína del loco, mostró seguridad y resultados prometedores en pacientes con melanoma avanzado de cáncer de piel. La formulación provocó estabilización de la enfermedad en más del 40% de los participantes de su primer ensayo clínico.

A finales de abril, un estudio publicado en la prestigiosa revista Nature demostró el potencial de una vacuna chilena para combatir el cáncer de piel. Se trató del primer ensayo clínico con esta fórmula, que resultó ser segura en humanos.

Pero lo más especial de esta vacuna, además de sus positivos resultados preliminares, es que todos sus elementos han sido desarrollados en Chile. De hecho, uno de los más importantes proviene de un popular marisco nacional, el Concholepas concholepas, mejor conocido como “loco”.

Flavio Salazar, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, director técnico de Oncobiomed y uno de los biólogos que lideró el primer ensayo, explica que “esto constituye un gran éxito para la ciencia chilena en varios niveles”.

La vacuna se probó en pacientes del Hospital El Salvador con melanoma avanzado —el cáncer de piel más agresivo— que ya habían sido tratados con inmunoterapias convencionales, pero sin una respuesta positiva.

Los resultados mostraron efectos adversos muy tolerables, lo que significa que la vacuna es segura, pero también observaron que más del 40% del grupo, “unos 8 pacientes, más o menos, mostraron estabilización de la enfermedad, e incluso algunos tuvieron regresiones de metástasis; eso también es muy importante”, señala Salazar en conversación con BiobioChile.

¿Una vacuna de loco para tratar el cáncer de piel?

La vacuna contiene una proteína del loco que se llama hemocianina (CCH), que fue descubierta, aislada y estudiada en Chile. La responsable de este hallazgo fue la doctora en biología celular, María Inés Becker, también profesora de la Universidad de Chile y fundadora de Biosonda.

La Dra. Becker y su equipo estudiaron los efectos de esta proteína en ratones y descubrieron propiedades inflamatorias y antitumorales. Esto ya indicaba que la molécula del loco podía generar una respuesta del sistema inmunológico.

Por su parte, Salazar había estado desarrollando vacunas contra el cáncer que se obtienen a partir de células tumorales de pacientes con un cáncer determinado, en este caso, el melanoma de piel. “Y se nos ocurrió hacer una combinación de nuestra formulación y agregarle la proteína del Conchlepas conchlepas, el CCH, como un ayudante, generando una formulación única”, añade el biólogo.

Así, la proteína del loco actúa como un ingrediente que potencia y prolonga la respuesta del sistema inmunitario ante el melanoma. De acuerdo con Salazar, “lo que hace es generar una alteración de tipo de estrés que activa la respuesta inmune temprana”.

El experto aclara que “entonces, cuando ponemos esta vacuna, generamos una respuesta contra esos antígenos que están en el tumor, y por eso hace que los linfocitos puedan destruirlo“.

Cuando Becker y Salazar estudiaron por primera vez esta formulación en ratones, por allá en 2020, vieron que “protegía a estos animales del crecimiento tumoral de los melanomas y generaba impacto a nivel inmunológico. Es decir, se generaba una mejor activación del sistema inmune, una infiltración más potente de los propios tumores y una inhibición, incluso, de las metástasis”, añade.

Esto les permitió avanzar a los estudios en humanos. El biólogo y también exministro de Ciencia del gobierno de Gabriel Boric, expresó que los resultados destacan por tres razones. “Primero, el estudio clínico fue diseñado con un producto que se desarrolló localmente, eso es poco común, yo creo que hay muy pocos casos. Segundo, fue exitoso en fase 1. Y lo tercero es la colaboración que se produce entre los equipos clínicos y los equipos de investigación más básica, que en el fondo hacen posible que esto se transforme en un avance”, señala.

Y añade que “es un salto importante, porque nosotros teníamos solamente datos preclínicos de esta formulación, en modelos animales, y ahora este es el primer estudio en humanos. El que demostrara seguridad y algunos indicios de modificación de la respuesta inmune en pacientes con tal grado de avance nos abre las puertas para seguir produciendo estudios clínicos de mayor envergadura”.

Hacia un nuevo tratamiento

Ahora, los científicos tienen que probar la vacuna en estudios de fase 2. Esto significa que investigarán su eficacia y combinarán su formulación con inmunoterapias convencionales de anti-checkpoint, que son aquellas que bloquean a las proteínas específicas que “frenan” la respuesta del sistema inmunitario frente al cáncer.

Salazar explica que “probaremos su eficacia en un número mayor de pacientes, con un grupo de control. En este caso, el grupo control serían pacientes tratados solamente con los anti-checkpoint, y los pacientes tratados con checkpoint más la vacuna”.

Si todo sale bien, podrán pasar a la etapa 3, que consiste en ensayos médicos a gran escala diseñados para evaluar de manera definitiva la seguridad y eficacia del nuevo tratamiento para el estándar de las regulaciones actuales.

Sin embargo, en tanto, necesitan inversionistas para los estudios de fase 2. “Estas etapas que vienen ahora ya no pueden ser sostenidas desde los fondos públicos, porque no existen fondos públicos de esa envergadura. Pero el valor de un potencial negocio o de un potencial impacto de estas tecnologías las hace que puedan ser interesantes para inversiones, ya sean nacionales o internacionales”, agrega el biólogo.

“Si se demuestra que su eficacia en una fase 2 —que esta agrega mucho valor—, entonces uno pudiese hacer un estudio en el cual solamente ponga la vacuna y la compare con el grupo de la vacuna y el anti-checkpoint. Pero en cualquiera de estos casos sería un éxito de todas formas, porque hay un porcentaje importante de los pacientes que no responden a las terapias de checkpoint. Por lo tanto, si la combinación genera una mejor respuesta, ya de por sí es un avance interesante desde el punto de vista de la oncología“, concluye.

Referencia:

Roberto Estay y otros autores. Phase I trial of a heat-conditioned tumor lysate vaccine (TRIMELVax) in anti-PD-1 refractory melanoma: safety and immunological aspects (NCT06556004). British Journal of Cancer, Nature, 2026.