Ojo que si se trata de un caso leve, y su piel no estará amoratada, no se debe golpear en la espalda ni realizar ninguna maniobra de desobstrucción. Lo más probable es que con la misma tos expulse el cuerpo extraño.

Los cuerpos extraños en la vía aérea son todos los elementos que accidentalmente entran a la vía respiratoria, pudiendo producir obstrucción y asfixia, con graves consecuencias especialmente en niños.

¿Pero sabes reaccionar ante ello? Dennis González, Director de Carrera de Kinesiología de Universidad de Las Américas, aconseja que lo primero es siempre la prevención.

“Siempre atentos, ya que este tipo de asfixia puede ocurrir en cualquier momento”, explica y recuerda que en el caso de los niños, particularmente los menores de 8 años, por su período de exploración, suelen llevarse diferentes elementos a la boca.

Por ello, lo recomendable es evitar elementos pequeños cerca de ellos, como juguetes menores al diámetro de un cono de papel higiénico.

Sin embargo, los accidentes ocurren y es ahí cuando se debe actuar acorde. González explica que en primer lugar se debe identificar si la obstrucción es leve o severa.

Si repentinamente comienza con dificultad respiratoria, es muy probable que se lleve ambas manos a la garganta como signo universal del atragantamiento.

Si es leve, habrá tos, dificultad respiratoria, podrá hablar y su piel no estará amoratada.

En este caso, se debe indicar al niño que tosa con fuerza y no se debe golpear en la espalda ni realizar ninguna maniobra de desobstrucción. Lo más probable es que con la misma tos expulse el cuerpo extraño.

Si es severa, no podrá hablar, no tendrá tos, su piel comenzará a tornarse amoratada.

Ante esto, el académico explica que el adulto debe ubicarse a la espalda del niño, si es necesario hincarse tras de él. Poner una mano en puño en el abdomen del menor y la otra mano encima de la primera, rodeando de esta forma con sus brazos el abdomen del niño.

Luego es necesario comprimir repetidamente el abdomen hasta que el cuerpo extraño salga.

¿Y si no funciona?

Al expulsar el cuerpo extraño, se observará que el niño comenzará a respirar, toser, es posible que llore y que su piel ya no está color púrpura. En cambio, si el cuerpo extraño no sale a pesar de las compresiones, es posible que el menor se desmaye.

Ante esto se debe pedir auxilio, solicitar una ambulancia y un DEA, enseguida comenzar con maniobras de RCP de 30 compresiones torácicas y 2 ventilaciones boca a boca, procurando revisar la boca de la víctima, pues podría aparecer el cuerpo extraño.

Gonzalez advierte que con un correcto manejo de una situación de emergencia las probabilidades de sobrevida son altas.

“Es recomendable que tengamos presentes estas recomendaciones. La asfixia por atragantamiento de cuerpo extraño es más común de lo que se cree y afecta a personas de cualquier edad. Si se trabaja de forma correcta, se podrá salvar una vida”, concluye el experto.