Un hospital de España está desarrollando una investigación para frenar el daño neurodegenerativo del Alzheimer en etapas tempranas de la enfermedad a través de cirugía. La hipótesis con la que se trabaja es que parte de ese daño está vinculado con un fallo en la eliminación de toxinas del cerebro, por lo que buscan corregirlo.
La cirugía que busca probar el Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona, España, corresponde a una “derivación linfaticovenosa cervical”, consignó El País. En términos más sencillos, consiste en una intervención que busca conectar los vasos linfáticos con las venas del cuello para drenar las neurotoxinas ligadas al daño neurodegenerativo de forma más fácil; hablamos de la beta amiloide y la proteína TAU.
De esta forma, apuestan por reducir la acumulación de estas neurotoxinas. Según destaca el medio, esta cirugía para frenar el Alzheimer comenzó con pruebas en países asiáticos en 2018. Específicamente, el director del servicio de Neurología del Hospital Sant Pau de Barcelona, Albert Lleó, asegura que en China se han hecho algunas intervenciones, pero no estudios que demuestren su eficacia.
“En China hay una serie de casos hechos, pero no hay un ensayo clínico. Primero habrá que demostrar que esta técnica es segura porque en ese país ha habido problemas de seguridad (por trombosis venosa). Parece que es una cirugía relativamente sencilla, pero hay que demostrar que en personas con Alzheimer es seguro”, explica Lleó.
Por su parte, Carmen Higueras, jefa del servicio de Cirugía Plástica del Hospital Germans Trias i Pujol, explica que “con la edad, el sistema linfático va degenerando y una parte de los ganglios se vuelven inactivos. Esta es la base teórica de la intervención: que el sistema de limpieza está disminuido. En la operación hacemos dos incisiones a nivel cervical y se va a buscar un ganglio linfático que esté activo y le hacemos una sutura a una pequeña vena del cuello”.
Paciente con Alzheimer habría tenido una mejora tras la cirugía
La siguiente etapa de la investigación es sumar una decena de pacientes que tengan la enfermedad, a quienes se les intervenga y siga por 1 año. A la fecha son dos los pacientes que han accedido. Uno de ellos, identificado como Antonio Reyes, de 67 años, habría mostrado una mejoría transcurridos tres meses, según asegura su pareja.
“Se lo notamos al hablar y en que tiene más ganas de hacer cosas. Antes no se le entendía lo que hablaba y se había olvidado de escribir. Ahora escribe su nombre y está más animado, más activo”, comentó a El País.
Con todo, el personal médico advierte que, aunque aún no es posible afirmar que la cirugía funciona, esperan poder cerciorarse de que sea segura y posteriormente probar que la técnica puede detener la degeneración cerebral.