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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

No defecar durante varios días puede causar graves problemas en la zona anal, especialmente para adultos mayores o personas con movilidad reducida. El estreñimiento, que se produce al defecar menos de tres veces por semana, puede ser causado por una dieta baja en fibra, falta de líquidos o inactividad física. El gastroenterólogo Alejandro Pedraza advierte que la acumulación de heces duras y secas puede provocar dolor, distensión abdominal y esfuerzo al defecar. Las complicaciones incluyen hemorroides, fisuras anales e impactación fecal, que pueden derivar en úlceras estercorales o necrosis si no se tratan. Pedraza recomienda mantener una dieta rica en fibra, beber suficiente agua, hacer ejercicio y atender el deseo de defecar para prevenir el estreñimiento. Personas con movilidad reducida, enfermedades neurológicas o que consumen ciertos medicamentos tienen mayor riesgo.

Aunque pasar uno o dos días sin defecar no siempre es motivo de preocupación, cuando el estreñimiento se prolonga, puede generar complicaciones en la zona anal, lo que puede ser grave, especialmente en adultos mayores o personas con movilidad reducida.

De acuerdo al prestigioso sitio de salud Clínica Mayo, el estreñimiento se produce cuando una persona defeca menos de tres veces por semana, lo que puede provocar importantes molestias y complicaciones.

En la mayoría de los casos, las causas están relacionadas con el estilo de vida. Una alimentación baja en fibra, una ingesta insuficiente de líquidos y la falta de actividad física pueden favorecer su aparición. Sin embargo, también puede deberse a determinadas enfermedades o al uso de algunos medicamentos.

Según explicó a BioBioChile el doctor Alejandro Pedraza, gastroenterólogo de Clínica RedSalud Santiago, “cuando las deposiciones permanecen mucho tiempo en el colon, este sigue absorbiendo agua, por lo que las heces se vuelven más duras y secas, haciendo más difícil su eliminación”.

Ese proceso puede provocar “distensión abdominal, dolor, sensación de evacuación incompleta y esfuerzo excesivo al defecar“.

Por ello, advierte que si el estreñimiento se prolonga, “pueden aparecer complicaciones como hemorroides, fisuras anales o impactación fecal, especialmente en adultos mayores o personas con movilidad reducida“.

Hemorroides, fisuras anales e impactación fecal

Las hemorroides son venas inflamadas en el ano o en la parte inferior del recto que pueden provocar dolor, picazón e irritación. Las hemorroides externas suelen ser las más molestas, ya que pueden inflamarse, formar un bulto y causar una intensa comezón.

Además, estas pueden complicarse cuando se forma un coágulo de sangre en su interior —conocido como trombo—, lo que genera un dolor intenso y, en algunos casos, requiere drenaje.

Asimismo, Clínica Mayo advierte que la pérdida continua de sangre por hemorroides puede provocar anemia.

Por su parte, las fisuras anales son pequeños desgarros en el tejido delgado y húmedo que recubre el ano, los que pueden causar dolor y sangrado durante la evacuación, señala el mismo centro de salud.

En tanto, la impactación fecal corresponde a una gran masa de heces duras y secas que queda atascada en el recto y que suele presentarse en personas con estreñimiento prolongado, explica la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Si no se trata oportunamente, esta condición puede provocar complicaciones como úlceras estercorales, necrosis o lesiones del tejido rectal.

Signos de alerta del estreñimiento

El doctor Pedraza indica que se debe consultar de forma urgente si el estreñimiento se acompaña de:

– Dolor abdominal intenso y persistente
– Vómitos
– Fiebre
– Distensión abdominal importante
– Sangre en las deposiciones
– Incapacidad para eliminar gases

“También es importante consultar cuando el estreñimiento aparece de forma repentina, especialmente después de los 50 años, o si se asocia a pérdida de peso o anemia. En esos casos, el médico decidirá qué estudios son necesarios, que pueden incluir una colonoscopía u otros exámenes según cada paciente”, explica el especialista.

Hábitos que ayudan a evitar el estreñimiento

El experto entrega una serie de recomendaciones para prevenir el estreñimiento, enfocadas principalmente en los hábitos de vida.

“Mantener una alimentación rica en fibra, beber suficiente agua, realizar actividad física y responder al deseo de evacuar son medidas que ayudan a prevenir el estreñimiento“, detalla Pedraza.

En ese sentido, recomienda establecer una rutina para ir al baño, idealmente después del desayuno.

Asimismo, llama a evitar ciertas conductas. “Entre los errores más frecuentes están automedicarse con laxantes durante períodos prolongados, retrasar repetidamente la evacuación y mantener una dieta baja en fibra”.

Personas que tienen más riesgo de desarrollar estreñimiento

El especialista explica que tienen un mayor riesgo de desarrollar estreñimiento las personas con movilidad reducida, enfermedades neurológicas, diabetes o hipotiroidismo, además de quienes consumen medicamentos como opioides, entre ellos morfina y tramadol.

Las mujeres embarazadas también presentan un mayor riesgo debido a los cambios hormonales y mecánicos propios de la gestación.

El estreñimiento no debe normalizarse. En la mayoría de los casos puede prevenirse y tratarse con cambios en los hábitos de vida, pero cuando aparecen síntomas de alarma es fundamental consultar oportunamente para descartar enfermedades que requieren un manejo específico”, concluye el doctor Pedraza.