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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La OPS emitió alerta por aumento de casos de difteria en América, instando a reforzar vacunación y vigilancia. Chile lleva más de 30 años sin casos, gracias a la inclusión de la vacuna en el programa nacional. La difteria, una amigdalitis grave, afecta a todas las edades pero afecta más a niños menores de 5 años y adultos mayores. La prevención es crucial y el tratamiento precoz es necesario. En Chile, se aplica la vacuna a los 2, 4, 6 y 18 meses, con refuerzos en 2º y 8º básico, y en embarazadas.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una alerta epidemiológica por el aumento de casos de difteria en distintos países de América, entre ellos Haití, Brasil y Perú. Ante este escenario, el organismo hizo un llamado a reforzar la vigilancia sanitaria y mantener altas coberturas de vacunación.

Aunque la situación genera preocupación a nivel regional, en Chile el panorama es diferente. No se registran casos de difteria desde hace más de tres décadas, gracias a la vacunación incorporada al Programa Nacional de Inmunizaciones.

La Dra. María Luz Endeiza, infectóloga y académica de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes (Uandes), explica que “la difteria es una amigdalitis grave y que puede ser muy grave”, producida por una bacteria llamada Corynebacterium diphtheriae.

De acuerdo con la especialista, la ausencia de casos en Chile está directamente relacionada con la inmunización. “Siempre ha estado incluida la protección contra la difteria”, precisa, en referencia a la vacuna incorporada al esquema nacional desde fines de la década de 1970.

¿A quiénes afecta la difteria?

La infectóloga advierte que la enfermedad puede presentarse a cualquier edad, aunque las complicaciones más severas suelen concentrarse en determinados grupos.

“Siempre los que están más susceptibles a tener enfermedad grave son quienes están en los extremos de la vida: los niños menores de cinco años y los adultos mayores de 60 y 65 años”, señala.

La difteria puede provocar una inflamación severa de la garganta, acompañada de placas y una membrana que cubre la faringe. Esto puede derivar en consecuencias graves para la salud. “Uno puede terminar muriendo ahogado”, explica la académica de la Uandes, quien agrega que también pueden presentarse complicaciones cardíacas y renales.

Por esta razón, la prevención resulta clave, ya que el tratamiento con antibióticos debe iniciarse de manera precoz para evitar una evolución grave de la enfermedad.

Cómo prevenir la enfermedad

En Chile, la vacuna contra la difteria se administra a los dos, cuatro, seis y 18 meses de vida. Posteriormente, se aplican refuerzos en segundo y octavo básico. Asimismo, las embarazadas deben recibir la vacuna en cada gestación para transferir anticuerpos al recién nacido y entregarle protección durante sus primeros meses de vida.

La Dra. Endeiza añade que los adultos también deberían considerar un refuerzo cada 10 años contra difteria, tétanos y pertussis.