La vida de Felipe Jorquera, ha sido una constante lucha desde su nacimiento. Atendido en la Teletón desde su infancia, el actor hoy sueña con hacer una carrera en Hollywood.
El intérprete, que nació con paraplejía espástica, un trastorno que afecta las neuronas motoras superiores, ha lidiado con la perplejidad de quienes no creyeron que deba dedicarse a la actuación.
Hoy Jorquera se encuentra viviendo junto a su esposa en Layton, que es una ciudad ubicada en el condado de Davis, estado de Utah, Estados Unidos, mientras espera su turno para un próximo casting.
“Mi papá biológico me abandonó cuando yo tenía 6 años. Entonces, mi mamá (Paola Grumi) nos crió sola, a mí y a mi hermana”, confiesa el actor en conversación con BioBioChile.
Criado en la comuna de Renca, en la zona norponiente de Santiago, Felipe aprendió a no bajar los brazos, pese a la dureza de las circunstancias. “Después de años, mi mamá se casó”, complementa el actor.
No obstante, desde pequeño enfrentó el rechazo: “Cuando cumplí los 5 años, para mi mamá fue todo un tema meterme al colegio. El sistema convencional de la educación en Chile no me quería recibir”.
“Toda la gente le decía a mi mamá: ´hey, no, él tiene que ir a una escuela especial"”, recuerda. Sin embargo, la mamá de Felipe volvía a repetir: ´No, él solo está en silla de ruedas, es una persona con su coeficiente normal y necesita estudiar"”.
“La cosa es que no querían; los colegios se negaban. Mi mamá tuvo que amenazar con ir a la televisión, al ministerio y ahí por fin un colegio me tuvo que aceptar, pero fue a punta de amenazas”, afirma Jorquera.
“Los primeros años, de primero a tercero básico, mi mamá iba prácticamente conmigo al colegio. Estaba preocupada de que los alumnos no me tiraran al piso”.
El amor por la actuación
Como Paola trabajaba todo el día, Felipe era cuidado por sus abuelos y en ese estar con ellos, veían teleseries chilenas.
Así las cosas, Felipe afirma que el personaje de “El Chingao” de la telenovela Amores de Mercado, le provocó un primer “chispazo”, ya que, viendo la versatilidad del personaje, interpretado por Mauricio Pesotic, Felipe vio que podía dedicarse a la actuación. “Justo cuando yo empecé con este chispazo de las teleseries, en la Teletón me llamó la directora de la fundación y me dice: ´Oye, un kinesiólogo que te ve, me habló sobre ti, me dijo que tú tienes una personalidad tremenda y necesitamos a alguien que tenga personalidad para hacer un comercial"”.
“Luego hice el comercial de la Teletón y estuve famoso un rato, porque fue justo en época de la Teletón, entonces me vio todo Chile, yo era muy niño y la gente me reconocía en la calle”, expone Jorquera con orgullo.
“Tuve un momento de pausa que fue cuando ocurrió la transición de la básica a la media”, complementa el actor sobre sus primeros pasos. “Luego de eso, estudié Administración de Empresas en un liceo técnico profesional”, precisa Jorquera a BBCL.
Después de egresar en 2011, el futuro de Felipe se veía poco claro, aunque estaba decidido a iniciar una carrera como actor. “Cuando yo llegué de nuevo a meterme a la cuestión, nadie me conocía, y yo no conocía a nadie, porque la gente con la que trabajé, ya casi ninguna se acordaba de mí”. Incluso, Felipe aclara que pidió una oportunidad para estudiar actuación, pero solamente recibió una respuesta negativa. “Me dijeron que no me podían recibir, porque para ser actor tú tienes que poder moverte”, rememora a la presente redacción.
“Insistí, insistí, insistí, buscando por redes sociales, diferentes escuelas y academias, hasta que conocí por redes sociales al actor Gastón Salgado”, comenta Felipe Jorquera. “Justamente hablé con él y me dijo: ´Yo conozco una escuela muy bonita que te puede recibir a ti, se llama Matus Actores"”, recuerda el intérprete.
“En Matus Actores me hicieron pasar por un proceso de selección normal, como todos los demás, no me dieron ni trato especial ni trato diferente”, puntualiza Jorquera. “Así yo pude entrar al cine y al mundo del teatro”.
Un anhelo que no se apaga
En 2019, Felipe decidió radicarse en Estados Unidos, aprovechando la ayuda de un primo afincado en el país del norte. “Nos salió la mano para venir acá, porque, bueno, yo tengo un primo que asiste a la iglesia mormona”, indicó.
“Yo he estado viajando estos últimos 7 años, entre Utah y Los Ángeles”, reitera Jorquera.
Mediante esta ayuda familiar, Felipe ha repetido el mismo viaje, buscando una oportunidad en Hollywood.
“Yo tengo un representante que me consigue casting una vez al mes”, puntualiza Jorquera a nuestro medio. “Me ha tocado incluso hacer un casting para la serie Yellowstone de Kevin Costner y para la película Horizont también de Kevin Costner. Esos han sido los castings más importantes que he hecho aquí en Estados Unidos”, afirma Felipe Jorquera. “No quedé en ese casting, pero conocí a mucha gente que trabaja con él”, apunta el chileno.
Por otra parte, el actor nacional recuerda que una vez conoció a Carlos Carrasco, que interpretó a “Popeye” en “Sangre por Sangre”, la cinta de 1993 que retrata la vida de unos pandilleros.
Resulta que hace un tiempo, Carrasco lo invitó a participar de un festival cinematográfico celebrado en Los Ángeles. “Fue mi primer festival y también ahí pude presentar mi trabajo”, afirma con orgullo.
Eso sí, el actor sabe que la tiene realmente difícil en suelo norteamericano. “También tengo periodos donde yo me avasallo y quiero mandar todo a la cresta”, afirma Jorquera sin eufemismos. “Soy un ser humano y me ha costado sangre, sudor y lágrimas”.
Al respecto, en sus últimos proyectos, el chileno relata que grabó un pequeño papel para una película que reversiona a los Power Rangers. “Era un rol bien chiquitito, aparezco en una pura escena con Jason David Frank”. “Pero resulta que murió y ahora por eso el estreno de la película se ha atrasado, pero la película va a ir igual”, informa Felipe Jorquera.
“También aparezco como extra en Shadow of Vengeance, en una escena súper corta como atrás de los protagonistas, como en una especie de asalto o algo así”, describe. “No digo nada, pero aparezco ahí. Fue bien curioso lo que pasó, porque yo tenía que decir un diálogo y no lo dije. Pero la escena quedó tan bien, que así lo quiso el director”, detalla.
Antes de terminar de hablar, Felipe afirma con elocuencia la siguiente promesa: “Mi meta es llegar a Hollywood y más allá de eso, incluso salir a Europa”.
“Mi sueño no tiene límites, yo quiero que todo el mundo vea lo que yo hago y no solo por mí, no solo por ego, no solo por las ganas de que me vean como actor, sino que en este camino que yo tomé, con mi ímpetu y mi perseverancia, pude abrir puertas para otras personas con discapacidad”, reflexiona.