Opinión
Martes 16 octubre de 2018 | Publicado a las 05:41
El amigo de Allende que arrest√≥ a Pinochet en Londres hace 20 a√Īos: "Deb√≠a evitar la impunidad"
Publicado por: Jonathan Flores La información es de: Deutsche Welle
visitas

Uno de los gestores de esta haza√Īa legal fue el jurista espa√Īol Joan Garc√©s. El premio Nobel de la Paz alternativo, por la Fundaci√≥n Right Livelihood Award, tiene un profundo v√≠nculo con Chile. Fue asesor del expresidente Salvador Allende y, ‚Äútestigo del drama nacional‚ÄĚ que signific√≥ el golpe de estado del 11 de septiembre de 1973.

En julio de 1996, el jurista present√≥ una querella contra Augusto Pinochet en los tribunales espa√Īoles, ‚Äúdefendiendo a las miles de personas que hab√≠an sido asesinadas, hab√≠an sido desaparecidas o hab√≠an sobrevivido a la tortura pol√≠tica‚ÄĚ, afirm√≥ en entrevista con Deutsche Welle.

Dos a√Īos m√°s tarde, cuando el general viaj√≥ a Londres para tratarse un problema de salud, se present√≥ la oportunidad de pedir su detenci√≥n, la que fue ordenada por el juez Baltasar Garz√≥n el 16 de octubre, desatando un terremoto pol√≠tico y diplom√°tico.

-¬ŅC√≥mo surgi√≥ la idea de presentar una denuncia penal contra Pinochet en Espa√Īa?

-En primer lugar, porque los tribunales en Chile estaban herm√©ticamente cerrados para los cr√≠menes de la dictadura. Est√°bamos en la impunidad absoluta. En segundo lugar, en Espa√Īa la legislaci√≥n permit√≠a un ejercicio de la jurisdicci√≥n universal y, un tercer factor, la guerra fr√≠a hab√≠a terminado y en Estados Unidos ya no estaban en el poder los n√ļcleos que hab√≠an propiciado la sublevaci√≥n militar y la dictadura en Chile.

“Se cometi√≥ un fraude, propiciado por el estado de Chile, para frustrar a la justicia brit√°nica y espa√Īola”
- Joan Garcés

-Fue un hecho in√©dito en la jurisprudencia internacional…

-Hay un primer antecedente en Alemania en 1945-1946, donde por primera vez un tribunal juzgó a dirigentes de un estado por crímenes de agresión, de guerra, pero también contra la humanidad. Luego se abrió un amplio paréntesis, por la guerra fría. Las potencias querían evitar que esos crímenes fueran perseguidos, porque los estaban cometiendo en sus respectivas áreas de influencia. Terminada la guerra fría y su impunidad, hubo una oportunidad, la pusimos a prueba y fue posible.

-¬ŅC√≥mo se prepar√≥ para la petici√≥n de detenci√≥n?

-Llev√°bamos dos a√Īos reuniendo pruebas y testimonios que nos llegaban de Chile y tambi√©n de chilenos y no chilenos que se encontraban en otros pa√≠ses y hab√≠an sido v√≠ctimas de tortura. La petici√≥n en los juzgados, en representaci√≥n de la Fundaci√≥n espa√Īola Presidente Salvador Allende, busc√≥ que ordenaran la detenci√≥n de Pinochet a efectos de extradici√≥n, para ser juzgado por cr√≠menes de lesa humanidad, terrorismo, genocidio y torturas. Cuando se produjo la detenci√≥n signific√≥ un nuevo desaf√≠o de trabajo y responsabilidad para sostener eso en Londres, que era algo muy complejo.

-¬ŅTen√≠a expectativas de que su petici√≥n iba a ser acogida?

-S√≠, por varias razones: por el enorme volumen de los cr√≠menes y la acumulaci√≥n masiva de pruebas, por la impunidad absoluta que exist√≠a en Chile y, por √ļltimo, por las condiciones pol√≠ticas del momento.

-¬ŅLa liberaci√≥n de Pinochet despu√©s de 503 d√≠as, por razones humanitarias, fue una desilusi√≥n para usted?

-No una desilusi√≥n… yo pude ver c√≥mo se mov√≠an las fuerzas pol√≠ticas internacionales en el Reino Unido, en Chile y en Madrid, y ve√≠a presiones enormes sobre el gobierno brit√°nico. El 8 de octubre de 1999 los tribunales ingleses concedieron la extradici√≥n para hacerle juicio en Espa√Īa, y cuando se produjo la estratagema de los ex√°menes m√©dicos, lo entend√≠ perfectamente. El ministro de interior de ese momento, Jack Straw, desde hace varios a√Īos ha dicho que fue enga√Īado. Se cometi√≥ un fraude propiciado, seg√ļn el propio Straw, por el estado de Chile, para frustrar a la justicia brit√°nica y espa√Īola, que llev√≥ a pensar que Pinochet ten√≠a demencia senil y no estaba en condiciones de comparecer a juicio.

-¬ŅHubo temor en Chile a las consecuencias de un juicio a Pinochet?

-En Chile se dijo que había que retornar a Pinochet, lo decía el presidente Eduardo Frei. Se hablaba de temor a un nuevo golpe de estado, pero de ninguna manera iba a haber un golpe de estado en Chile.

-¬ŅEl ex presidente Salvador Allende y su experiencia en Chile fueron una motivaci√≥n en las acciones legales que ha emprendido?

-Yo fui testigo de un drama nacional en Chile: cómo una nación fue castigada porque quería cambiar democráticamente su sistema económico. Habiendo sido testigo de ese crimen masivo, si estaba en mis manos evitar la impunidad de los responsables, era un imperativo categórico, para decirlo en términos del filósofo alemán Immanuel Kant.

-A pesar de la liberaci√≥n de Pinochet, la detenci√≥n tuvo implicancias en la jurisprudencia internacional…

-Efectivamente, el caso Pinochet es un caso de jurisdicción internacional. Desde entonces se van dando casos en distintos países, que comparten convenios internacionales sobre genocidio, tortura, contra desapariciones forzadas y otras normas que permiten combatir la impunidad. Se han desarrollado instrumentos legales de cooperación internacional para evitar que queden impunes los responsables de crímenes de esa envergadura, que son tan masivos porque los cometen con los instrumentos del estado. Si en el propio estado no pueden ser perseguidos, porque controlan los medios de comunicación, los tribunales y tienen fuerzas de represión, las normas internacionales permiten investigar y sancionar a los responsables.

-¬ŅQu√© otros casos han seguido a partir de entonces?

-Ha habido desarrollos en Alemania, Suiza, Francia, Bélgica o el propio Reino Unido. Son muchos los países en que hay ejemplos de la aplicación de estos principios y de la resistencia de centros de poder para que no se apliquen. Es una lucha permanente con avances y retrocesos.

-¬ŅEs posible que tenga un efecto disuasivo de cr√≠menes que siguen ocurriendo?

Solamente con la cooperación internacional se puede ayudar a las víctimas que están bajo el peso de la represión. Para que los crímenes no queden impunes no basta que estén en el código penal. Si no hay voluntad política para aplicar la norma, es letra muerta.

Tendencias Ahora