Recordar estas cifras en el aniversario del plan cobra relevancia para nuestra región, pues deja en evidencia la necesidad de dotar a nuestras policías de herramientas acordes al desafío.

Según información oficial reciente, el Plan Cannabis de la Policía de Investigaciones cumple 25 años este mes. Su objetivo es detectar y destruir cultivos de marihuana entre las actuales regiones de Coquimbo y Ñuble. De acuerdo a los datos públicos, esta iniciativa retiró de circulación más de 58 millones de dosis en su operativo 2026.

A nivel regional, la Delegación Presidencial informó que las provincias de Limarí y Choapa nuevamente alcanzaron cifras alarmantes: 10.127 plantas; más de 900 kilos de cannabis procesada o en proceso de secado; más de 21.500 millones de pesos en patrimonio delictual.

Recordar estas cifras en el aniversario del plan cobra relevancia para nuestra región, pues deja en evidencia la necesidad de dotar a nuestras policías de herramientas acordes al desafío.

Esta certeza ha estado a la base de los esfuerzos del Gobierno Regional de Coquimbo por financiar un Sistema Aéreo no Tripulado para Carabineros de Chile, dispositivo capaz de una autonomía de vuelo de hasta 10 horas, con sensores nocturnos y cámaras térmicas. Todo lo que se requiere para vigilar un zona escarpada y compleja.

Esta situación, quizás poco visible a nivel nacional en comparación con otras que ocurren en Santiago, refleja uno de los desafíos que enfrentamos como país.

Una inversión de más de 11 millones de dólares, destinada a fortalecer y modernizar las capacidades de nuestras policías en un momento especialmente relevante, aún se encuentra en proceso dentro de las etapas administrativas del Gobierno Central.

Desde octubre de 2024, una iniciativa de alta relevancia —que ha concitado interés transversal en distintas administraciones y consejos regionales— continúa su desarrollo, aunque aún sin una definición completamente clara.

A la fecha, se tiene conocimiento de que los 11 millones de dólares fueron descontados del Gobierno Regional, mientras la región sigue a la espera de la implementación del Sistema Aéreo no Tripulado.

En este marco, resulta pertinente avanzar hacia una mayor claridad respecto del estado y destino de estos recursos, especialmente considerando que el Ministerio de Seguridad no estará afecto a ajustes presupuestarios.

Mientras los procesos administrativos siguen su curso, tanto el Gobierno Regional como Carabineros de Chile y la ciudadanía mantienen la expectativa de que esta iniciativa pueda concretarse.

Asimismo, persiste el desafío de abordar fenómenos como la reaparición de redes de producción de cannabis en la región, lo que pone de relieve la importancia de fortalecer las herramientas disponibles en materia de seguridad.