Este hecho refleja el escaso compromiso que ha mostrado el gobierno saliente con el cuidado de las cuentas públicas y se suma a otras polémicas de esta índole durante los últimos cuatro años.

“Entre gallos y medianoche” es una expresión que se utiliza frente a un hecho probablemente irregular que se realiza de forma oculta y a horas inapropiadas. El mismo día del cambio de mando, Gabriel Boric, horas antes de dejar el gobierno, firmó un decreto que permite a TVN pactar un préstamo de más de 7 mil millones de pesos con garantía estatal.

Es decir, si el canal toma el crédito y mantiene una mala gestión económica, como se ha observado en los últimos años, el Estado tendrá que responder por esa deuda, pagándola con recursos que provienen de todos los chilenos.

Este hecho refleja el escaso compromiso que ha mostrado el gobierno saliente con el cuidado de las cuentas públicas y se suma a otras polémicas de esta índole durante los últimos cuatro años.

El primero, y quizá el más comentado, es que el déficit fiscal fue mal calculado no solo el primer año de gobierno, sino de forma reiterada en los años siguientes. En este mismo sentido, el Ejecutivo tampoco ha cumplido la meta de balance estructural, pese a las advertencias constantes del Consejo Fiscal Autónomo, que ha señalado la existencia de “errores reiterados y significativos en la proyección de ingresos fiscales, así como una escasa efectividad del plan de acciones correctivas propuesto por el Ejecutivo”.

Esto se explica, en gran medida, por una sobreestimación de los ingresos fiscales que no consideró el bajo crecimiento económico del país, junto con un nivel de gasto que terminó siendo mayor al comprometido en el Acuerdo Marco para la aprobación de la Ley de Presupuestos.

El segundo, estrechamente relacionado con el primer punto tiene que ver con el aumento de la deuda pública. Transitamos de 36,4% del PIB en 2021 a 41,5% en 2025. Si esta tendencia continúa, es probable que se superen los niveles prudentes cercanos al 45%. Para dimensionar el cambio, basta recordar que en 2007 la deuda pública era apenas de 3,9% del PIB.

Que la deuda siga creciendo no es un tema menor. A medida que aumenta, una mayor parte de los ingresos fiscales debe destinarse simplemente a pagar intereses. Además, se eleva el riesgo crediticio del país, lo que encarece el financiamiento no solo para el Estado, sino también para empresas y familias. Y, al mismo tiempo, reduce el margen que tiene Chile para responder con fuerza ante una futura crisis internacional.

La decisión del expresidente Boric, entre gallos y medianoche de autorizar un préstamo de más de 7 mil millones de pesos por parte del deficitario canal TVN refleja algo que ya se ha visto en los últimos años: un presidente que ha puesto la ideología por sobre las recomendaciones de organismos autónomos y por sobre los intereses de largo plazo del país, sin considerar las consecuencias negativas que esas decisiones pueden tener para la población.