Señor Director:

En un escenario de plena apertura económica global, la proliferación de grandes centros comerciales ha transformado profundamente a la sociedad chilena. Como reflejo de este fenómeno, no es casualidad que en ciudades intermedias y pequeñas aparezcan constantemente tiendas asiáticas enfocadas en la importación masiva de productos de diversa índole.

Esta realidad tiene una doble lectura. Por un lado, puede verse como un motor de desarrollo económico que democratiza el acceso a una gran variedad de bienes a precios competitivos, beneficiando especialmente a los habitantes de comunas alejadas de los grandes centros urbanos.

Por otro lado, la falta de planificación urbana ante este tipo de comercio está generando un impacto negativo en la arquitectura, las costumbres y las tradiciones locales.

En lo estético, se hacen evidentes los cambios en las formas de construcción y en el uso de los edificios. Incluso, en muchos casos, se observa el reemplazo definitivo de inmuebles históricos que daban identidad a los barrios y que no fueron rescatados a tiempo.

Ante esto, resulta urgente enviar señales políticas claras sobre el resguardo y la protección de las zonas típicas y los lugares patrimoniales. Poner límites a la apertura de megatiendas en sitios de interés cultural sería una excelente señal, reflejando que el cuidado del patrimonio se asume como una tarea de Estado. Progresar destruyendo o ignorando la historia debería encender las alarmas de toda la comunidad.

Asimismo, revisar los tratados de comercio internacional sin pasar por alto la cultura local es un paso clave. No es una coincidencia que hoy muchos municipios intenten regular la masificación de estos “malls” asiáticos, tornándose síntoma de una ciudadanía que empieza a cuestionar el deterioro de su entorno, la pérdida del paisaje visual y el abandono de la memoria colectiva.

Todo esto ocurre a medida que avanza un mercado que todavía no logra dialogar de manera respetuosa y cohesionada con las culturas de los territorios donde se instala.

Hernán Riquelme Brevis
Director Magíster en Patrimonio y Turismo
Universidad Autónoma de Chile