El Juzgado de Garantía de San Bernardo condenó a tres años de pena mixta en un procedimiento abreviado a una imputada de 18 años de iniciales K.A.G.O. como encubridora del asesinato de Krishna Aguilera Yáñez. La joven, quien era pareja de Juan “Guatón Beltrán”, aceptó su responsabilidad en los hechos.
La mujer, quien enfrentó el proceso como menor de edad, deberá cumplir la pena bajo reclusión nocturna y bajo la supervisión de Gendarmería.
Según consignó Mega, la sentencia que recibió la joven en calidad de encubridora del delito de homicidio detalla el crimen investigado por la Fiscalía Occidente.
Antecedentes del asesinato de Krishna Aguilera
El Ministerio Público estableció que, a inicios de septiembre de 2025, el “Guatón Beltrán” -conocido narcotraficante en San Bernardo-, José “El Chino” Montecino Contreras y Alejandro “Krosty” Inostroza Nawrath se concertaron para secuestrar y asesinar a la víctima.
De este modo, el “Krosty” inició la excavación de una fosa de 1,32 metros de profundidad a partir del 18 de septiembre en el sector de Camino Catemito, en San Bernardo. Además, compró cal y otros elementos con el fin de ocultar el cadáver.
Sin embargo, no fue hasta la madrugada del 5 de octubre que ejecutaron el crimen. Beltrán fue a buscar en su vehículo a Krishna a su domicilio y la llevó a la discoteca “La Facultad“, en el barrio Bellavista.
En ese lugar estuvieron hasta alrededor de las 5:00 horas y luego, aprovechando que la víctima se encontraba desorientada e inestable, la subió al vehículo.
En compañía de Montecinos, el conocido narcotraficante llevó a Krishna a un punto de venta de drogas en la calle Los Pirineos, donde estuvo amarrado de pies y puños por menos de dos horas, antes de ser llevada a dicha fosa.
El 25 de octubre fue hallado el cadáver de la víctima y el Servicio Médico Legal (SML) determinó que la causa de muerte fue por asfixia mecánica.
Tras el crimen, los imputados y otros implicados realizaron maniobras para ocultar rastros de la víctima a cambio de pagos en dinero.
Por ejemplo, la condenada, quien en ese entonces era pareja sentimental de Beltrán y menor edad, estuvo en conocimiento de la intención de asesinato desde septiembre.
Asimismo, mientras ella estaba internada en un centro de rehabilitación de drogas en Paine, fue visitada por su madre y Beltrán. Este último reconoció el homicidio y le dijo que Krishna fue enterrada en un lugar donde nadie la encontraría, que él se iba a ocultar y le pidió “que no informara a nadie en relación al delito“, lo que la joven acató cuando le tomaron declaración y negó tener antecedentes sobre dónde estaba el “Guatón Beltrán”.