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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Metro de Santiago enfrenta una disputa de garantías por 69 millones de dólares tras finalizar anticipadamente el contrato con la empresa contratista TBM y Túnel, vinculada a China Railway Construction Corporation, por las obras civiles de la Línea 7. El contrato, de más de 200 millones de dólares, involucraba la innovadora tecnología de una tuneladora.

Metro de Santiago enfrenta una disputa que incluye garantías por 69 millones de dólares tras el término anticipado del contrato con la empresa contratista TBM y Túnel, ligada a la firma China Railway Construction Corporation.

La estatal acudió al Centro de Arbitraje y Mediación por las obras civiles del primer tramo de la futura Línea 7.

El contrato superaba los 200 millones de dólares e incluía la utilización de una tuneladora, tecnología que Metro incorporaría por primera vez para construir túneles entre sus estaciones.

La empresa estatal informó a través de un comunicado que presentó una solicitud de arbitraje contra la contratista y su matriz por incumplimientos graves y reiterados de sus obligaciones, además de paralizaciones de las obras.

El juez árbitro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Jorge Martínez, explicó que este mecanismo fue pactado previamente por las partes.

“Es, en términos simples, un juicio privado donde un árbitro independiente deberá determinar si existieron incumplimientos de la empresa contratista”, explicó.

Exministros advierten consecuencias por millonaria disputa del Metro de Santiago

Exministros de Obras Públicas consultados por La Radio advierten que este tipo de conflictos puede afectar la confianza de futuros inversionistas en proyectos públicos.

Para el exsecretario de Estado en el primer mandato de Sebastián Piñera, Laurence Golborne, este tipo de mecanismos forma parte de los contratos, pero advirtió que una judicialización recurrente de proyectos estatales podría afectar el interés de futuros inversionistas.

“Se pone en tela de juicio las condiciones. Eso podría ahuyentar futuros oferentes que no vean fiables las bases de licitación para evitar que se produzcan vacíos que los lleven a litigar un contrato“, planteó.

Por su parte, Sergio Bitar, extitular de Obras Públicas en el primer gobierno de Michelle Bachelet, cuestionó el manejo de este tipo de controversias y advirtió sobre el impacto que podrían tener en la confianza de inversionistas extranjeros y en las relaciones comerciales de Chile.

“Aquí hay una gestión de las relaciones internacionales que está siendo manejada mal por el Ministerio de Hacienda y eso hace perder el prestigio del país, hace perder las relaciones que tenemos con ellos”, señaló.