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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi alertó sobre una grave crisis financiera debido al retraso en la transferencia de recursos contemplados en el Presupuesto de la Nación 2026, lo que ha dificultado el pago de salarios y servicios esenciales, poniendo en riesgo las actividades de memoria histórica y educación en derechos humanos que realizan desde hace más de 30 años.

La Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi denunció atravesar una grave crisis financiera luego de que, a la fecha, aún no se concrete la transferencia de recursos contemplados en el Presupuesto de la Nación 2026 para el funcionamiento del sitio de memoria.

El directorio de la corporación acusó que el retraso ha generado dificultades para el pago de remuneraciones, servicios esenciales y suministros básicos, advirtiendo incluso un eventual “cese parcial o total” de sus actividades si la situación persiste.

Villa Grimaldi denuncia crisis por retraso en traspaso de recursos

Según detallaron, el problema radica en que el convenio de colaboración y transferencia de recursos suscrito entre el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (Serpat) y la corporación aún permanece en la Contraloría General de la República en proceso de toma de razón. Desde la organización explicaron que el documento ha sido devuelto con observaciones en tres oportunidades y actualmente fue reingresado por cuarta vez al organismo contralor.

En esa línea, apuntaron a una supuesta falta de coordinación entre ambas instituciones para resolver las observaciones, pese a que —afirman— el contenido sustantivo del convenio no ha cambiado entre sus distintas versiones.

Asimismo, cuestionaron la falta de “sentido de urgencia y oportunidad” por parte de Contraloría, aunque recalcaron que respetan el rol fiscalizador del organismo respecto a la legalidad de los actos de la administración pública y el uso de recursos fiscales.

Desde Villa Grimaldi alertaron que la incertidumbre financiera pone en riesgo las labores de memoria histórica, educación en derechos humanos y trabajo comunitario que desarrollan desde hace más de tres décadas.

“Existe un riesgo real de cese parcial o total de nuestras actividades”, advirtieron.

Villa Grimaldi fue tomada por la DINA en 1974 cuando se instaló de manera definitiva en el lugar para convertirse en el cuartel Terranova. Fue entonces cuando comenzó a utilizarse como centro clandestino de prisión, de detención y tortura, llegando a una plena capacidad operativa a finales de ese año 1974.

La corporación recordó que Villa Grimaldi fue el primer sitio de memoria recuperado por la sociedad civil en América del Sur tras el fin de la dictadura militar y que durante 2025 recibió a más de 25 mil visitantes, entre ellos cerca de 8 mil estudiantes que participaron en actividades pedagógicas.

En ese escenario criticaron la ausencia de políticas públicas permanentes para garantizar la sostenibilidad de los sitios de memoria en Chile, asegurando que ello dificulta su continuidad y proyección en el tiempo.