El gobernador de Santiago, Claudio Orrego, acompañado de Carabineros y el alcalde de Estación Central, Felipe Muñoz, anunció un plan piloto para la incorporación de Dispositivos Electrónicos de Inmovilización Temporal (DEIT), —conocidos masivamente como “pistolas taser”— con una inversión de $250 millones.
La iniciativa, financiada por el Gobierno de Santiago, busca fortalecer y modernizar las capacidades operativas de Carabineros.
El proyecto responde a la necesidad de mejorar el control operativo en procedimientos de riesgo, reduciendo la necesidad de recurrir a la fuerza letal y resguardando la integridad tanto de los funcionarios como de la ciudadanía.
“El Gobierno de Santiago está dando un paso concreto para cambiar cómo enfrentamos la seguridad: estamos invirtiendo $250 millones en tecnología menos letal para Carabineros, que permite controlar situaciones de alto riesgo sin poner en peligro la vida de las personas“, dijo Orrego.
A su vez, la autoridad regional añadió: “Con estos dispositivos modernizamos la respuesta policial, reducimos el uso de la fuerza letal y avanzamos hacia una seguridad más firme, pero también más responsable y humana“.
Plan piloto de uso de “pistolas taser” para Carabineros
En su fase inicial, el plan contempla cerca de 60 dispositivos, financiados vía Fondo Nacional de Desarrollo Regional FNDR, con un periodo de evaluación de 10 meses.
Los DEIT emiten pulsos eléctricos de bajo voltaje, con una intensidad de 1 a 3 miliamperios, equivalente a la corriente de un cerco eléctrico para ganado. Es decir, operan con baja intensidad.
Su efecto tiene una duración limitada de aproximadamente cinco segundos —dependiendo del fabricante— y provoca contracción muscular e inmovilización temporal.
El marco regulatorio de la iniciativa es la Ley N° 17.798 sobre Control de Armas; bajo la autorización y control de la DGMN, Decreto N° 83/2007. Además, su implementación está alineada con el Manual de Uso de la Fuerza de Carabineros y el marco de seguridad privada de la Ley N° 21.659.
Actualmente, policías de Colombia, Brasil y Argentina ya utilizan esta herramienta, mientras que en países como Bolivia, Venezuela y, hasta ahora, Chile, no se había implementado.
Respecto a esto último, Orrego planteó que no entendía la demora en la puesta en práctica de esta tecnología en Chile, “habiendo otros 100 países que la ocupan”.
“Estamos contentos de ser la primera región y la primera ciudad de Chile en que se van a implementar estos dispositivos con carabineros. No solamente, como lo hablábamos con el general, no solamente en casos de violencia intrafamiliar, en casos de comercio ambulante y en cualquier caso donde se vea afectada y amenazada la vida de un policía“, expresó el gobernador regional.
“Hoy día vamos a tener una herramienta distinta a la arma letal para poder controlar esa situación y por esa vía proteger la vida de todas las personas”, concluyó.