Codelco pasó a la ofensiva en la denominada trama bielorrusa y se querelló contra los abogados y exdiputados de la Democracia Cristiana, Gabriel Silber Romo y Aldo Cornejo González. Se trata de los socios de Mario Vargas Cociña y Eduardo Lagos Herrera, estos últimos formalizados por el pago de coimas a la entonces ministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco.
Según el documento —tenido a la vista por Bío Bío Investiga—, tanto Silber como Cornejo participaron directamente del esquema para favorecer con multimillonarios pagos al Consorcio Belaz Movitec en desmedro de la estatal cuprífera chilena.
A través del libelo, los representantes de Codelco, Julián López Masle y Carolina Sepúlveda Varela, piden citar a declarar a ambos abogados y que éstos entreguen de manera voluntaria sus celulares y, en específico, sus chats de WhatsApp entre 2022 hasta la fecha de esta presentación. La ofensiva también apunta contra la secretaria del estudio, María Pía Peñaloza López.
“Plan delictivo”
De acuerdo con la acción judicial, acogida a trámite por el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago, Gabriel Silber —quien ha sido uno de los colaboradores de la fiscalía en la causa— tuvo conocimiento “directo y pleno” del “mecanismo de influencia ilícita” sobre Vivanco a través de su pareja, Gonzalo Migueles.
Todo comenzó luego de que Silber se incorporara al estudio jurídico Lagos & Vargas entre abril y mayo de 2022, por invitación de Aldo Cornejo González. Menos de un año después, dice la querella, Silber ya participaba de las reuniones con representantes de CBM: Jossip Sekul, su hermano Serjan y Jaime Duch. Esto se sabe por las declaraciones que prestó el propio Cornejo ante la fiscalía y Eduardo Lagos ante el tribunal a fines de marzo pasado. En esas mismas citas fue que se acordó la presentación de recursos en contra de Codelco.
Según la estatal, Silber tuvo una “participación protagónica” en la tramitación de las acciones judiciales. Él, por ejemplo, alegó personalmente el recurso de protección discutido en la Corte de Apelaciones de Copiapó. Y luego hizo lo propio en el recurso de queja que vio la Tercera Sala de la Corte Suprema.
A juicio de Codelco, si bien Silber declaró no haber realizado gestiones para apurar la vista ni haber ofrecido beneficios a miembros del Poder Judicial, “el solo hecho de haber comparecido como abogado patrocinante en un recurso cuyo resultado favorable fue obtenido mediante sobornos a la Ministra Vivanco –de lo cual tenía pleno conocimiento– configura una contribución esencial a la ejecución del plan delictivo“.
“En tiempo real”
A Silber también lo acusan de haber presentado escritos ante Vivanco, en su calidad de ministra visitadora de la Corte de Copiapó, para reclamar en contra de esa última jurisdicción, luego de que el tribunal de alzada fallara en contra de las pretensiones de CBM. Así consta al menos en la declaración del exsecretario privado de la jueza, Ricardo Sáez Navea.
“Dicho escrito fue enviado por instrucción de la propia ministra Vivanco a la ministra Aida Osses de la Corte de Apelaciones de Copiapó, sin que se abriera expediente formal al efecto”, reza el libelo de Codelco.
La acción judicial de la cuprífera también agrega que la participación de Silber “se manifiesta de forma especialmente clara” en el hecho de que él estaba presente cuando, el 3 de julio de 2023, Vivanco llamó vía WhatsApp a Eduardo Lagos para anticiparle que uno de los recursos había tenido un resultado favorable para CBM, aunque todavía se encontraba reservado. “Me consta porque estuve presente”, reconoció Silber ante el Ministerio Público el 23 de diciembre de 2025.
Se trata de una declaración que el excongresista prestó bajo un acuerdo de cooperación con la Fiscalía Regional de Los Lagos y en la que develó también que Eduardo Lagos le dio indicaciones a Aldo Cornejo para que se comunicara con Máximo Pachecho.
“Es decir, el señor Silber presenció en tiempo real cómo la información reservada proveniente de la ministra sobornada era utilizada para presionar al presidente del directorio de Codelco”, expone la querella. Silber calificó ese episodio como una “demostración de poder e influencia” de la oficina de abogados sobre la Tercera Sala de la Corte Suprema.
Según la estatal, el exparlamentario recibió honorarios “directamente vinculados a los resultados judiciales obtenidos mediante los sobornos”. En junio de 2024 recibió $65 millones desde la cuenta de la sociedad Lagos Asesorías Legales. Adicionalmente, declaró haber recibido un pago adicional cercano a $20 millones.
“Inalterada”
Consultado por esta Unidad de Investigación, Silber afirmó que “la acción intentada no aporta hechos nuevos ni distintos de aquellos que ya he entregado voluntariamente, en el marco de mi colaboración con la investigación y con el Ministerio Público, circunstancia que se mantiene inalterada”.
“Se trata, más bien, de una acción de carácter formal. En consecuencia, continuaré aportando todo aquello que sea necesario para el pleno esclarecimiento de los hechos y el establecimiento de la verdad”, aseveró.
“Evitar los ruidos”
En el caso del exdiputado Cornejo, todo comenzó en 2019, cuando —según su propia declaración— conoció a Eduardo Lagos y Mario Vargas, con quienes más tarde forjaría una estrecha relación. Fue él quien vinculó a Silber con los otros dos abogados formalizados. Y aunque no figuraba formalmente como socio, en la práctica —dice Codelco— era uno más del estudio jurídico.
Sin ir más lejos, fue Cornejo quien llevó al Consorcio Belaz Movitec como cliente del estudio, luego de que Codelco pusiera término al contrato con esa empresa por faenas en el norte. Para entonces, el exparlamentario de la DC servía como lobista de la firma internacional. Y aunque no compareció formalmente en las causas judiciales, su intervención estaba considerada en el contrato de honorarios entre CBM y el estudio. De hecho, su apellido fue incorporado en el logo del contrato.
De acuerdo con Codelco, Cornejo también estuvo presente durante la llamada de WhatsApp donde Vivanco filtró la victoria que había obtenido el consorcio frente a Codelco. Y él mismo se contactó el 3 de julio de 2024 con Pacheco para advertirle que “ser haría público un fallo que era desfavorable para Codelco”.
A Pacheco le dijo también que CBM tenía “toda la voluntad de resolver amistosamente este tema y evitar los ruidos que se puedan dar”.
A las 20:42 horas del día siguiente el exdiputado volvió al ataque. Le envió a Pacheco el fallo definitivo en contra de Codelco. El documento iba acompañado de un mensaje en el que le ofrecía la posibilidad de conversar el asunto “en la reserva de caballeros” y que la resolución “abría puertas para cerrar este tema” .
“En conocimiento de que su soborno había tenido resultados exitosos, se ocupó de contactar directamente a don Máximo Pacheco Matte, evidenciando el conocimiento indebido que tenía de que una sentencia todavía no notificada, que era desfavorable para Codelco”, fustiga Codelco.
El lobista
En definitiva, expone la querella “los antecedentes que la investigación ha logrado reunir hasta este momento muestran que, a la fecha de comisión de los delitos, el señor Aldo Cornejo participaba como socio de facto del estudio jurídico “Lagos, Vargas & Silber” y, en tal calidad, tenía conocimiento de la relación de cercanía que los señores Lagos y Vargas tenían con la entonces ministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, y su pareja, Gonzalo Migueles”.
Por eso, añaden, “fue él mismo quien se aseguró de llevar al Consorcio Belaz Movitec a su oficina de abogados, donde confiaban en obtener resultados favorables, pues contaban con el favor de la ministra de la Tercera Sala que les permitía no sólo obtener su voto sino, también su intervención en la tramitación de las causas”.
“En todos estos mensajes, Cornejo actuó de facto en representación del Consorcio –pese a no ser su apoderado–, y evidenció conocimiento anticipado del resultado del litigio, el cual, según Silber, era un medio utilizado para ostentar la influencia del estudio sobre la Tercera Sala de la Corte Suprema”.
Extracto de la querella
Por sus servicios, Cornejo recibió sendos pagos $14,7 millones en agosto 2023 y $29,5 millones en diciembre del mismo año.
Inquirido por este medio, Aldo Cornejo dijo desconocer la querella, pero aseguró tener la “tranquilidad de no haber cometido ningún ilícito en el ejercicio de mi profesión”.
Los whatsapps
La ofensiva judicial también está dirigida contra María Pía Peñaloza López. La acusan de participar en calidad de cómplice del soborno, en el contexto de sus funciones como secretaria del estudio jurídico “Lagos, Vargas & Silber”.
Asimismo -añade el escrito-, cometió delitos de lavado de activos, al ocultar o disimular el origen ilícito de dineros, a sabiendas de que provenían de los sobornos cometidos por los abogados.
“Peñaloza no solo se desempeñaba como secretaria del estudio jurídico, sino que, además, cumplía labores de contabilidad y administración. Asimismo, era una persona de especial confianza para los socios del estudio, particularmente del señor Lagos, al punto que los abogados tenían instrucciones de copiarla en los correos electrónicos vinculados a cuestiones profesionales”.
- Extracto querella
“En esa posición, la señora Peñaloza intervino activamente en las operaciones vinculadas tanto a la entrega de retribuciones económicas a la pareja de la ex ministra, como al ocultamiento, manejo y circulación de dineros de origen ilícito”, expresa el documento.
Así las cosas, a través del libelo, Codelco solicitó al Ministerio Público requerir a Silber y Cornejo la entrega voluntaria de sus celulares y sus chats vía WhatsApp desde el 2022 hasta esta fecha. Respecto de ambos también pidieron alzar el secreto bancario entre 2022 y 2024.