La Coordinadora Nacional de Inmigrantes se reunió con representantes del grupo feminista 8M, trabajadores de la CUT y el director del Museo de la Memoria para manifestar su repudio a la marcha antinmigración convocada para la mañana de este domingo en el centro de Santiago.

Si bien la manifestación no fue autorizada por la Intendencia Metropolitana, un grupo de aproximadamente 20 personas llegó de todas formas con banderas chilenas y pancartas hasta el lugar y se registraron incidentes con contramanifestantes.

Héctor Puyol, presidente de la Coordinadora Nacional de Inmigrantes, manifestó su preocupación por los dichos del presidente Sebastián Piñera sobre el impacto de la migración en el empleo.

“La sensación que da es que todos los males de este país son de la población migrante y nosotros venimos a decir que eso es mentira”, afirmó.

El director del Museo de la Memoria, Francisco Estévez, condenó la marcha convocada, indicando que en Chile no existe cabida para grupos racistas.

De acuerdo a cifras de la Policía de Investigaciones, hasta el momento son 204.800 los migrantes que han ingresado al país, cifra que ha ido en descenso desde mayo de este año y que ha visto su máxima disminución a partir de junio, fecha en la que se empezó a aplicar el requerimiento de visa para ciudadanos venezolanos.

El subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, se refirió al procesamiento de datos en Lima, indicando que el Gobierno ha firmado un convenio con Naciones Unidas a fin de que colaboren para conseguir los documentos de aquellos migrantes venezolanos que no los tengan y quieran entrar a Chile.

Los distintos grupos migrantes, de trabajadores y feministas que se reunieron esta jornada, colocaron una cinta roja a las afueras del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos en señal de rechazo al racismo y para evitar que movimientos de esta magnitud proliferen en el país.