La mañana de este lunes, el Juzgado de Garantía de Coronel dictó las medidas cautelares para tres tripulantes del buque Cobra, imputados por la muerte de los pescadores de la lancha Bruma, tras la colisión ocurrida cerca de la Isla Santa María hace casi un año.
En concreto, el tribunal determinó que el capitán Roberto Mansilla y los tripulantes Luis Macaya y Jaime Sandoval —imputados por siete homicidios culposos—, queden con firma quincenal, arraigo nacional y la prohibición de comunicarse entre ellos y con la empresa Blumar. Acogiendo parcialmente las cautelares solicitadas por la fiscalía y el querellante por considerarlas proporcionales y adecuadas a los fines del procedimiento, considerando la posible pena.
En tanto, Blumar quedó sin cautelares, por no detectar el tribunal graves falencias en el modelo de prevención del delito que impone la ley 20.393 y que estaba vigente cuando ocurrió el accidente.
El plazo para la investigación se fijó en 120 días.
Tras la audiencia, el abogado defensor de los imputados y de la empresa Blumar, Alejandro Espinoza, destacó que no se indicó fácticamente el “qué hicieron mal o qué omitieron en sus deberes los tripulantes del Cobra que hubiera tenido relación con este accidente”.
Además, señaló que “todas las medidas que tenía tomadas la compañía para prevenir este tipo de accidente, a nuestro entender y así entendemos que las estimó el tribunal, son adecuadas y, por tanto, fue rechazada la medida cautelar solicitada por el Ministerio Público”.
“La investigación muestra que aquí, primero, al contrario de lo que se sostuvo durante meses y durante todo este año, no hay ninguna conducta dolosa, no hay intención; esto es un accidente. Y, segundo, en este accidente, insisto, no hay responsabilidad de los tripulantes del Cobra que fueron formalizados”, aseguró.
Querellantes acudirían a la Corte de Apelaciones
En tanto, el abogado querellante, Rafael Poblete, respecto a si insistirán en una cautelar más gravosa ante la Corte de Apelaciones, señaló: “Tenemos que conocer el texto íntegro de la sentencia; sería imprudente de nuestra parte decir que vamos a apelar sin conocer el texto de la sentencia, pero ciertamente es la alternativa que parece más evidente en este momento”.
“Esperamos convencer a la Corte de que, con los antecedentes que existen, debiera otorgarse, atendida la gravedad del hecho, una medida cautelar de mayor intensidad“, complementó.
Por su parte, Soledad Espinoza, familiar de víctimas del Bruma, señaló que “hay dolor, porque nosotros lo que esperábamos era el arresto domiciliario total hacia ellos, aparte de todas las otras medidas que se les entregaron, porque para nosotros ha sido un año de mucho sufrimiento”.
En tanto, consultada por cómo se garantiza que los imputados no podrán comunicarse entre ellos ni con la empresa, siendo que los representa el mismo abogado, concluyó: “La Justicia es la que tiene que hacer su trabajo; a nosotros solamente nos queda confiar en que van a hacer bien la pega, pero sabemos cómo está la Justicia en Chile”.