Las intensas lluvias del sistema frontal provocaron importantes daños viales en la región de Valparaíso, con socavones que obligaron a cortar completamente la Ruta F-30 E, en Puchuncaví, y el camino Los Pinos, en Reñaca, entre Viña del Mar y Concón.
Ambas emergencias mantienen restringida la conectividad en sectores altamente transitados, mientras el Ministerio de Obras Públicas realiza evaluaciones técnicas para definir las soluciones definitivas.
Las intensas precipitaciones asociadas al sistema frontal provocaron un socavón de al menos 300 metros de largo y tres metros de profundidad en la Ruta F-30 E, a la altura de Maitencillo, interrumpiendo completamente la conectividad entre Puchuncaví y Zapallar.
A ello se sumó otro hundimiento en el camino Los Pinos, en Reñaca, donde una remoción en masa destruyó parte de la calzada, dejó aislados a residentes de condominios y obligó a suspender totalmente el tránsito por una vía que conecta Viña del Mar y Concón.
Trabajos para recuperar conectividad
Patricia Terán, seremi de Obras Públicas, explicó que los equipos técnicos permanecen desplegados monitoreando ambos socavones para resguardar la seguridad de las personas, mientras avanzan en las soluciones y coordinan los trabajos necesarios para recuperar la conectividad.
Marcos Morales, alcalde de Puchuncaví, informó que el socavón de Maitencillo afecta una ruta estratégica para el abastecimiento y el turismo del litoral norte, por lo que el tránsito permanecerá suspendido mientras el MOP analiza una reparación que será de largo plazo.
Añadió que una de las hipótesis es que las lluvias, junto con las obras de agua potable y alcantarillado del proyecto Maitencillo, hayan contribuido al colapso del terreno, situación que deberá determinar la investigación técnica.
En Puchuncaví, los vehículos menores deben utilizar la Costanera de Maitencillo como alternativa y los de alto tonelaje desviarse por la Ruta 5 Norte.
En Reñaca, las autoridades solicitaron evitar completamente el camino Los Pinos debido a la inestabilidad del terreno, donde continúan apareciendo grietas y persiste el riesgo de nuevos desprendimientos mientras se desarrollan las evaluaciones técnicas.