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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Inmobiliaria Punta Piqueros ingresó una consulta al SEA argumentando que su proyecto Centro Puntamar no necesita evaluación ambiental adicional, al no generar impactos adicionales. La propuesta busca cambiar el destino de un edificio en Concón de hotelero a centro mixto. La empresa asegura que las obras se centrarán en terminaciones sin nuevas intervenciones relevantes. La concejala de Concón pide evaluación ambiental dada la magnitud del proyecto. La inmobiliaria asegura menor carga operativa y cumplir normativas urbanas.

La Inmobiliaria Punta Piqueros ingresó ante el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental una consulta de pertinencia, en la que sostiene que su nueva iniciativa, denominada Centro Puntamar, no requiere someterse al SEIA, al no generar impactos ambientales adicionales respecto del proyecto previamente aprobado.

Según lo informado por la empresa, la propuesta busca dar uso al edificio emplazado en el borde costero de Concón, cuya obra gruesa se encuentra completamente ejecutada desde hace varios años, manteniendo la estructura autorizada ambientalmente en 2018.

El cambio contempla una modificación en el destino del inmueble, dejando atrás el uso hotelero para transformarlo en un centro de equipamiento mixto con oficinas, comercio, restaurantes y un salón de eventos.

De acuerdo con el titular, las obras se concentrarán en terminaciones, habilitación de recintos y conexión a servicios básicos, sin incorporar nuevas intervenciones estructurales relevantes.

En este sentido, la concejala de Concón, María José Aguirre, considera que, dada la magnitud de la iniciativa, es razonable exigir el ingreso del nuevo proyecto Centro Puntamar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, además de un estudio de Impacto Ambiental.

La inmobiliaria indicó además que el funcionamiento del centro implicará una menor carga operativa en comparación con el proyecto original, tanto en número de trabajadores como en intensidad de uso, y que el emplazamiento se encuentra dentro del radio urbano, en una zona que permite este tipo de actividades.

En ese contexto, la consulta de pertinencia busca que la autoridad determine si el cambio de uso obliga o no a una nueva evaluación ambiental.