La Corte de Apelaciones de Valparaíso admitió el recurso de protección presentado por el movimiento Duna Viva, que busca paralizar las obras de la empresa Reconsa, que estaría destruyendo el santuario Dunar de Concón.

El director de la fundación, Jorge Yarur, dijo que esta acción se suma al recurso que ya presentaron contra la constructora Vimac. Aseguró que ambas están dañando el lugar de forma acelerada.

Yarur llamó además a la ministra de Medio Ambiente a constatar en terreno la situación.

El movimiento Duna Viva está integrado por la Fundación Yarur Bascuñán y la Corporación Pro Defensa del Patrimonio Histórico y Cultural de Viña del Mar.

Gabriel Muñoz, abogado de Duna Viva, agregó que Reconsa tiene una conducta que eventualmente podría caer en la ilegalidad y que todos los antecedentes sobre la destrucción del santuario natural fueron entregados al tribunal.

Incluyeron imágenes aéreas que evidenciarían el deterioro del área protegida por los trabajos en el lugar.

Además, dijo que la empresa no ha informado de los estudios que sustentan el proyecto, el impacto o las medidas de mitigación ambiental.

Con mapas, información del plan regulador comunal y fotos capturadas el 21 de diciembre pasado, buscan demostrar que Reconsa ha construido sobre el área verde y ha derrumbado parte del Campo Dunar con su acción.

El recurso de protección detalla que Reconsa está extendiendo la Avenida Cornisa y moviendo las arenas del Campo Dunar al final de la calle Costa de Monte Mar para urbanizar y construir, destruyendo el ecosistema del campo dunar.

¿Qué dice la empresa?

Reconsa indicó a Radio Bío Bío que la empresa solicitó y se le aprobaron los permisos de obras.

Reiteraron que el proyecto incorpora la bajada peatonal desde Av. Cornisa a Av. Borgoño y la prolongación de un tramo de la primera hacia el sur. Esto es, sin salida, ya que no puede prolongarse hacia el santuario de la naturaleza, por encontrarse protegido.

Aseguraron que para realizar estas obras, el Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) consideró que no requería ser sometido a Estudio de Impacto Ambiental (EIA).