En paro está la carrera de Medicina de la Universidad San Sebastián, sede Valdivia. Con lienzos y pancartas, durante aproximadamente dos horas, los estudiantes se manifestaron en la vía pública, frente a la casa de estudios cuya sede se encuentra en la calle General Lagos.
Son siete los puntos que exigen a la rectoría, entre ellos, información clara sobre las condiciones de sus internados; un estipendio diario para transporte y alimentación igual a otras sedes; evaluar una rebaja del arancel durante el ciclo de internado, ya que no utilizarán las dependencias de la sede. Internados autogestionados y reconocimiento de las horas académicas fuera del horario formal.
También exigen una mejor preparación para preparar el Examen Único Nacional de Conocimientos de Medicina (Eunacom), que sirve para estandarizar la calidad médica y habilitar a los profesionales para ejercer.
Junto con lo anterior, piden mayor participación de médicos especialistas en las rotaciones clínicas, para fortalecer la formación, alineada con las exigencias del Eunacom y del ejercicio profesional.
Paro en la USS
Además, solicitan una definición clara sobre el uso del espacio de Surmédica, que este recinto tenga las condiciones de infraestructura equivalente a otras sedes y que cuente con espacios adecuados para estudio, descanso y alimentación.
Sumado a ello, piden mejorar la modalidad de rotación en cirugías, tanto en pabellón como en sala, ya que, frente a la escasez de pacientes, en ocasiones se ven obligados a examinar a una persona entre 4 estudiantes. También piden ampliar las horas de rotación en el hospital de La Unión.
Según los estudiantes, el paro empezó el viernes 15 de mayo y desde entonces han tenido 2 reuniones con las autoridades de la universidad, pero desde la institución se estarían negando a negociar mientras mantengan la movilización.
Desde la casa de estudios, su área de comunicaciones comprometió una declaración pública; sin embargo, hasta el momento no ha llegado. También ofrecimos una entrevista para responder a los emplazamientos, pero desde la Universidad San Sebastián prefirieron guardar silencio.