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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Establecimientos educacionales de la región de Los Lagos enfrentan problemas por aumento de roedores y fallos en desratización. Seremi detecta graves problemas en fiscalizaciones, obligando cierre de escuelas y medidas de mitigación. Empresas de desratización no limpian los restos, impidiendo levantar prohibición. Autoridades piden verificación de medidas, contratación de segunda empresa para limpieza y espera de 12 a 24 horas antes de inspección.

Un problema complejo han tenido que afrontar diversos establecimientos educacionales de la región de Los Lagos, esto debido al aumento de la presencia de roedores, a lo que se suman complicaciones en los procesos de desratización y saneamiento.

La situación se genera una vez que los recintos son fiscalizados por la Seremi de Salud, quienes descubren problemas graves de diferente índole, lo que los lleva a ordenar el cese de la actividad académica y les instruyen una serie de medidas de mitigación para que puedan volver a clases normales.

En ese escenario y según información de la Seremi de Salud de Los Lagos, en este último tiempo varios establecimientos han debido someterse a esta restricción producto de hallazgos relacionados a ratones.

Esto ha implicado que los recintos afectados comiencen un proceso de desratización. El problema se centra en que las empresas encargadas de este saneamiento no se encargan de limpiar los restos que dejó la presencia de roedores, por lo que la falta persiste.

Ante aquella situación, la Seremi de Salud vuelve a rechazar el levantamiento de la prohibición.

El problema de la limpieza de restos

La secretaria regional en materia sanitaria, Evelyn Brintrup, explicó este dilema.

“Cuando uno va y dice ‘volvemos a cerrar’, es porque probablemente las empresas de sanitización o desratización hicieron su trabajo, pero no se encargan de las limpieza del establecimiento y de algunos de arreglos y cuando los fiscalizadores van, encuentran nuevamente las mismas circunstancias“, comentó.

“Es importante, que antes de llamar, los establecimientos o los sostenedores verifiquen que las medidas que se dejaron en el acta estén adecuadas”, agregó.

Estas situaciones han llevado a que, tras la desratización, los sostenedores contraten una segunda empresa que también limpie los restos y luego esperar por lo menos 12 a 24 horas para que surjan efecto las medidas aplicadas.

En este escenario, la Seremi de Salud confirmó que hay un aumento considerable de presencia de roedores lo que está siendo estudiado por la unidad de zoonosis, entre las hipótesis que están evaluando está el posible aumento de la floración de quila en las cercanías de localidades pobladas, el que es uno de los alimentos naturales de mayor consumo por estos vectores.