Diversas consecuencias ha debido enfrentar el mundo rural de Monte Patria, en la región de Coquimbo, particularmente respecto a la actividad caprina y ovina: bajas temperaturas, intensas heladas y, ahora, las últimas lluvias, además de la acumulación de nieve en sectores cordilleranos y las dificultades de acceso a los predios.
En Monte Patria existen 14 comités de crianceros, cuyos socios han participado activamente en el proceso de catastro impulsado por el municipio. De acuerdo con la información preliminar recopilada en terreno, más de 2.000 cabezas de ganado, principalmente caprinos y algunos ovinos, han sido reportadas como muertas tras el paso del sistema frontal.
Equipos municipales han recorrido diversos sectores rurales con el objetivo de verificar los daños, registrar las pérdidas y coordinar las gestiones necesarias para apoyar a las familias que dependen de la crianza de ganado menor como principal fuente de sustento.
El alcalde de Monte Patria, Cristian Herrera Peña, se refirió a la situación que viven los crianceros en el territorio. “Aquí no solo se trata de una afectación productiva. Con los agricultores, como lo comentábamos hace días, se trata de una catástrofe para la vida del campo”, dijo.
A lo anterior, agregó: “Ahora, por caminos inhabilitados y por la baja acción de los servicios para conectar dichos caminos, vemos cómo nuestros crianceros pierden día a día más animales. Se les mueren porque no tienen forraje o porque no han podido salir a hacer su ciclo de alimentación. Entendemos que haya pérdidas y causas naturales, pero no podemos entender la tardanza en la rehabilitación de caminos para poder llegar con ayuda a esas familias”.
La presidenta del Comité de Crianceros de Tulahuén, Elsa Valderrama, explicó la gravedad de la situación que viven las familias del sector. “Muchos animales no resistieron el hielo y han muerto, especialmente las cabras que estaban en plena etapa de parición. También hemos tenido numerosos abortos, lo que agrava aún más la situación de los crianceros. Hay familias que han perdido 10 animales, mientras que otras registran pérdidas de 40 o incluso 60 cabras”, indicó.
Si bien las lluvias fueron bien recibidas, los daños que dejó el sistema frontal ponen en una situación compleja a los productores. Valderrama explicó que esto significa “un golpe muy duro para nuestra actividad, porque prácticamente vamos a quedar sin producción”.
“Incluso los animales que lograron sobrevivir al temporal siguen muriendo producto del frío y la falta de alimento. Lo que hoy necesitamos con urgencia es apoyo en forraje, ya sea pasto, maíz u otro alimento para los animales, además de incentivos que permitan a los crianceros enfrentar esta emergencia”, complementó.