La Fiscalía Regional de Arica y Parinacota y la Policía de Investigaciones (PDI) confirmaron que los restos humanos encontrados a comienzos de agosto en el Cementerio de San Miguel de Azapa corresponden a una mujer de 42 años que permanecía desaparecida en Arica.
La víctima, de nacionalidad venezolana e identificada por sus iniciales Y.A.U.R., era buscada desde el pasado 1 de agosto, luego que familiares denunciaran su desaparición dos días más tarde.
De acuerdo con el Ministerio Público, la investigación se mantiene caratulada como femicidio y apuntaba como principal sospechoso a un taxista chileno de 58 años, quien habría mantenido una relación sentimental con la víctima.
El hombre, identificado por sus iniciales J.A.L., se suicidó el jueves 13 de agosto, cuando la investigación avanzaba hacia una eventual detención y formalización en su contra.
Restos hallados en cementerio de Azapa
Las diligencias desarrolladas por el equipo ECOH de la Fiscalía, encabezado por la fiscal Daniella Annibali, junto a detectives de la Brigada de Homicidios, permitieron reconstruir los últimos movimientos conocidos de la mujer.
Según la investigación, la víctima fue vista por última vez durante la tarde del sábado 1 de agosto a bordo del taxi colectivo conducido por el sospechoso. Ambos ingresaron en el vehículo hasta el estacionamiento interior del domicilio del hombre, ubicado en calle Linderos.
Los antecedentes recopilados establecieron que el sujeto recién salió del inmueble al día siguiente, a bordo de su vehículo y sin la mujer.
En medio de las diligencias por su desaparición, el miércoles 5 de agosto fue encontrado un cráneo humano sobre una tumba del Cementerio de San Miguel de Azapa.
Paralelamente, peritos del Laboratorio de Criminalística de la PDI realizaron una entrada y registro al domicilio del taxista, donde detectaron evidencia biológica y rastros de sangre.
Los análisis científicos practicados posteriormente confirmaron que tanto los restos hallados en el cementerio como la evidencia biológica encontrada en el inmueble corresponden a la mujer desaparecida.
Principal sospechoso murió antes de eventual formalización
El fiscal regional de Arica y Parinacota, Mario Carrera, explicó que el taxista se había convertido en el principal foco de la investigación, debido a los antecedentes que daban cuenta de su eventual participación en la muerte de la víctima.
Sin embargo, el hombre murió el 13 de agosto tras autoinferirse una herida cortopenetrante al interior del mismo domicilio donde posteriormente se estableció la presencia de sangre de la mujer.
Su fallecimiento impidió avanzar hacia una eventual formalización, procedimiento que, según informó la Fiscalía, ya se encontraba siendo gestionado.
Tras confirmarse científicamente la identidad de la víctima, la investigación continúa bajo la figura de femicidio, mientras equipos especializados mantienen las diligencias para encontrar el resto de su cuerpo y esclarecer completamente las circunstancias de su muerte.