El exsenador y expresidente de Renovación Nacional (RN), Carlos Larraín, lanzó una dura advertencia a los partidos oficialistas ante la posibilidad de que parlamentarios del sector respalden la acusación constitucional anunciada por la oposición contra el ministro de Justicia, Fernando Rabat, en medio de la controversia por las rebajas de condenas a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores de edad.
En conversación con La Tercera, el histórico dirigente de RN defendió la decisión del presidente José Antonio Kast de mantener al secretario de Estado en su cargo, pese a reconocer que su actuación tuvo consecuencias políticas.
En ese contexto, Larraín cuestionó a quienes buscan desmarcarse del Gobierno y advirtió que una eventual ruptura de la coalición podría profundizar las dificultades que enfrenta la administración.
“Creo que o se está con el gobierno o no se está con el gobierno, (sino) pásense a la oposición”, sostuvo.
El exsenador también apuntó contra los dirigentes que han endurecido sus críticas al ministro. “Hay algunos que son hoy día hipermoralistas. O sea, la madre Teresa de Calcuta es una alpargata vieja al frente de algunos de estos críticos“, ironizó.
Larraín advierte sobre posible quiebre del oficialismo
El exdirigente de RN emplazó a los partidos a asumir las consecuencias de un eventual distanciamiento del Ejecutivo, incluyendo la permanencia de sus representantes en cargos gubernamentales.
“Bueno, si quieren ellos romper la coalición que sustenta al gobierno dense gusto, pero eso sí, saquen de los cargos que ocupan hoy día a todos sus representantes. Por ejemplo, en el caso de Renovación Nacional, quítenle el piso a José García, dense gusto, y a varios ministros y varios subsecretarios”, afirmó.
Larraín también defendió la trayectoria profesional de Rabat, aunque reconoció que el titular de Justicia no logró anticipar las repercusiones de sus decisiones.
“Para poder medir cuáles son las consecuencias hay que tener olfato político y el ministro no lo tuvo”, señaló, coincidiendo con el reconocimiento de un error político realizado por el propio mandatario.
Respecto del respaldo presidencial, sostuvo que Kast decidió asumir personalmente las consecuencias de mantener al ministro en su cargo.
“Muy riesgoso, porque le va a costar más puntos de popularidad. Pero él decidió, políticamente hablando, asumir el costo“, afirmó.
Finalmente, el expresidente de RN advirtió que las divisiones internas podrían agravar el escenario político del Ejecutivo, especialmente en medio de las dificultades económicas que, a su juicio, enfrenta el país.
“Si además le vamos a crear una crisis de gabinete por parte de los propios beneficiados, porque muchos de los críticos forman parte de los partidos que están ya en el gobierno, bueno, quiere decir que no tenemos remedio, van a echar abajo la coalición que sustenta el gobierno”, sostuvo.
Y concluyó con una reflexión sobre las disputas dentro del sector: “La izquierda se propone siempre destruir a la derecha, pero la derecha autodestruye. Eso es lo que pasaría a mi juicio”.