Un estudio de TECHO-Chile reveló que los hogares ubicados en campamentos reportan menos incivilidades, balaceras y tráfico de drogas en su entorno que el promedio nacional, resultados que cuestionan la asociación entre estos asentamientos y la inseguridad.
La investigación estableció que cuatro de cada diez hogares del país reportaron incivilidades en su entorno, mientras que en los campamentos la proporción fue de apenas uno de cada ocho.
Las diferencias también se observaron en hechos vinculados a la delincuencia. Mientras el 33% de los hogares a nivel nacional reportó tráfico de drogas en sus alrededores, en los campamentos la cifra alcanzó el 6,5%.
En el caso de las balaceras, un 36% de los hogares del país declaró su presencia en el entorno, frente al 14,9% registrado en los asentamientos informales.
Los resultados fueron presentados durante el seminario Campamentos, Segregación y Seguridad, organizado por el Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales (IEUT), los núcleos Milenio NUVIV y NUMIC, y TECHO-Chile.
Estudio cuestiona estigmatización de los campamentos
La directora de Estudios de TECHO-Chile, Javiera Moncada, sostuvo que los resultados evidencian una distancia entre la percepción de inseguridad y las condiciones reportadas por quienes viven en estos territorios.
“Los datos nos muestran que existe una brecha importante entre la realidad de los campamentos y la imagen que se ha construido sobre ellos. Mientras 4 de cada 10 hogares del país reportan incivilidades en su entorno, en los campamentos lo hace solo 1 de cada 8”, afirmó.
La investigadora advirtió que estos resultados no implican desconocer los problemas de seguridad existentes.
“Esto no significa que no existan problemas de seguridad, sino que no podemos seguir asociando automáticamente estos territorios con el delito”, agregó.
El estudio utilizó información de la Encuesta CASEN 2022, que consideró 72.056 hogares a nivel nacional, y del Catastro Nacional de Campamentos del Ministerio de Vivienda, con 15.046 hogares en estos asentamientos.
Además, incorporó nueve grupos focales y ejercicios de mapeo participativo en cinco campamentos del Gran Santiago y sus barrios vecinos.
Percepción de inseguridad y diferencias entre territorios
La investigación también identificó que la percepción de inseguridad en los barrios cercanos a campamentos no siempre responde a experiencias directas de sus habitantes.
De hecho, durante los ejercicios de mapeo, los sectores considerados inseguros no se concentraron exclusivamente al interior de los asentamientos, sino también en plazas, bordes y espacios de barrios formales.
Sin embargo, TECHO-Chile advirtió que los campamentos no constituyen una realidad homogénea. En algunos asentamientos que han experimentado un crecimiento acelerado, sus propios habitantes reconocieron problemas de seguridad asociados al debilitamiento de los vínculos comunitarios.
En ese contexto, el estudio planteó que las políticas públicas no deben limitarse al control del delito, sino incorporar medidas de integración urbana, mejoramiento de infraestructura, acceso a servicios y mayor presencia de las instituciones del Estado.
La organización enfatizó que las condiciones de seguridad también dependen de factores como la iluminación, la salubridad, los espacios públicos y el acceso a servicios de salud y educación.