Un reporte de Wall Street Journal detalló que el presidente de Rusia, Vládimir Putin instó a los líderes de China y EEUU, Xi Jinping y Donald Trump, a tener una conferencia con el objetivo de negociar el fin a la guerra en Ucrania.
No obstante, no estaría invitado ningún representante de Kiev a la hipotética reunión, mucho menos el mandatario Volodimir Zelenski.
Como fecha tentativa estarían propuestos los días 18 y 19 de noviembre, cuando se desarrolle la cumbre APEC de Shenzhen.
El diario español El Mundo fue categórico al indicar que se trataría de una especie de “nuevo Yalta”, en alusión a la conferencia de 1945 cuando los líderes de EEUU, Inglaterra y la URSS (Roosevelt, Churchill y Stalin), terminaron la segunda guerra mundial y marcaron el inicio de la guerra fría.
El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, indicó que la idea ha rondado por los pasillos del Kremlin, aunque recalcó que no hay nada confirmado.
“No se han discutido ni presentado propuestas sustantivas ni acuerdos, ni sobre la reunión en sí ni sobre su posible agenda y contenido”, detalló.
Lo cierto es que, según Wall Street Journal, Putin estaría aprovechando la cercanía con Trump, además del distanciamiento de este último con Zelenski, para buscar una salida negociada con la primera potencia militar.
No obstante, desde la Unión Europea no verían con buenos ojos la realización de esta cumbre, asegurando que Putin no buscaría necesariamente la paz.
“Por supuesto, hemos visto las noticias sobre la propuesta de Putin de mantener conversaciones con los presidentes Trump y Xi. Seamos muy claros: si Putin quisiera poner fin a esta guerra, podría poner fin a esta guerra hoy mismo y la guerra podría terminar hoy mismo”, indicó el portavoz comunitario Christian Wigand durante la rueda de prensa diaria de la Comisión Europea.
El portavoz añadió que, “por desgracia, lo hemos visto recientemente en el contexto del anunciado alto el fuego energético: Rusia no ha dado señales de querer cumplirlo ni de avanzar en esa dirección”.
Wigand recordó que, en su cumbre de la semana pasada en Bruselas, los líderes de los Veintisiete “dejaron muy claro que Europa tiene un papel clave que desempeñar en un futuro acuerdo” sobre Ucrania, y también que “defenderá sus intereses”.
Por otro lado, justo este lunes, Zelenski acusó a EEUU de buscar su capitulación con restricciones supuestamente deliberadas en el suministro de información de inteligencia y de los servicios de telecomunicaciones por satélite, así como con retrasos en el envío de misiles antibalísticos.
“Creo que se han dado pasos para convencer a Ucrania de que capitule”, dijo Zelenski en una entrevista con la agencia Bloomberg en la que denunció por primera vez que EE.UU. estaría retrasando la entrega al Ejército ucraniano de misiles interceptores para sistemas Patriot ya pagados por los países europeos, pese a no existir ningún “problema técnico”.
Según reveló Washington también ha rechazado su última propuesta de dejar de bombardear la industria petrolera en Rusia como le exige el presidente estadounidense, Donald Trump, a cambio de que EEUU suministrara a Ucrania misiles adicionales para sistemas Patriot.
“Pero sólo quieren que dejemos de atacar el diésel. Y si lo atacamos nos desconectan de algo”, declaró Zelenski, que denunció la persistencia de restricciones en la conexión de internet que su Ejército recibe de la empresa estadounidense SpaceX, propiedad del multimillonario Elon Musk, y nuevas lagunas en la transferencia de la información de inteligencia que permite a Ucrania prepararse ante el lanzamiento de misiles balísticos rusos.