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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Las conversaciones entre la Comisión de Constitución del Senado y el gobierno para la reforma de seguridad siguen 'congeladas'. A pesar de una propuesta alternativa de los senadores Longton y Squella, las negociaciones oficiales no han comenzado. El ministro de Seguridad, Martín Arrau, abre la puerta a cambios, afirmando que no están casados con un texto específico. Mientras tanto, la agenda de seguridad avanza, generando tensión política y cuestionamientos sobre la necesidad de la reforma.

Pese a que el diálogo institucional parecía inminente, las conversaciones entre la Comisión de Constitución del Senado y el gobierno por la reforma de seguridad siguen ‘congeladas’: La instancia priorizará nombramientos judiciales y Responsabilidad Penal Adolescente, después de las Fiestas Patrias.

Pese a que los senadores Andrés Longton (RN) y Arturo Squella (REP) ya tienen una propuesta alternativa, las conversaciones oficiales no logran empezar: Distancias con el ministro de seguridad, Martín Arrau, podrían ser parte de las razones.

‘Está con muerte natural’, ‘va a quedar guardada en un cajón’, está con una ‘agonía lenta’. Cabe preguntarse por qué la reforma de seguridad del gobierno de José Antonio Kast, continúa siendo tema, con tan categóricas expresiones de senadores como Matías Walker, Pedro Araya y Juan Luis Castro.

Si uno suma el avance significativo de los proyectos de la agenda de seguridad, considerando que ya se despachó a ley su primer proyecto, parece difícil comprender por qué sigue generando tensión política una iniciativa que al menos, no se discutirá por casi un mes de manera oficial en el Senado.

Quizás la principal razón es que por éstos días los senadores de oficialismo, Andrés Longton y Arturo Squella, dijeron tener ‘acuerdo total’ entre ellos por la elaboración de una indicación sustitutiva que llegaría para reemplazar la iniciativa de La Moneda.

El miércoles en la tarde, Longton dijo en CNN Chile que iba quedando ‘la mitad del corazón’ del proyecto. De las ocho propuestas del gobierno, quedaron tres: Incorporar el ‘crimen organizado’ en la constitución, regímenes penitenciaros especiales y reforzar el Estado de Excepción de Emergencia.

El RN dijo que es una propuesta ‘coherente y razonable’ para buscar acuerdos políticos.

Lo siguiente que vino fue el rumor de cuál es el siguiente paso: Fuentes en la comisión de constitución aseguran que incluso pudo haber un diálogo ésta misma semana, pero finalmente se cayó.

Le preguntamos al Presidente de la Comisión de Constitución, Pedro Araya, quien apuntó que no habrá citaciones oficiales o conversaciones técnicas entre el gobierno y la instancia en septiembre.

Dijo que continuarán trabajando en los proyectos de ley de la agenda de seguridad y priorizarán los nombramientos en tribunales ambientales, el TC y la Corte Suprema.

El ministro de Seguridad, Martín Arrau, aseguró que han mantenido conversaciones ‘todas las semanas’ por la iniciativa y que las citaciones las hacen los senadores y no el gobierno: Insistió en que no están enamorados de las ideas originales de la propuesta.

Conversaciones han habido toda la semana. Hay que darles espacio para que se avance en ciertos proyectos y otros están en la lista de espera con urgencia bastante alta. Ellos tienen sus citaciones, no somos nosotros quienes citan a ellos. Si los senadores tienen a bien proponer otra redacción, bienvenido sea“, aseveró.

En ese sentido, subrayó: “No estamos enamorados de un texto, de si eran tantas palabras y queda la mitad, o de si eran tantos artículos y quedan menos”.

“Mientras se produzca el efecto de que Gendarmería sea quien segmenta en las cárceles por criterios de seguridad, o mientras se produzca el efecto de que tengamos un listado de organizaciones criminales y que no tengamos que demostrar en cada juicio la existencia de esa organización, bienvenido sea“, sostuvo.

El senador del Frente Amplio, Diego Ibáñez, es de la posición de que una reforma de seguridad no es necesaria y que basta usar las herramientas que ya están disponibles y sumarlas a proyectos de ley que están en discusión.

‘Más Rabat, menos Arrau’ es una frase que resume el momento de dos ministros de gobierno. Mientras el ministro de Justicia, Fernando Rabat, es el rostro del despacho a ley del primer proyecto de la agenda, Arrau atraviesa dificultades en las relaciones con el Senado.

El presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, le intentó quitar piso a la controversia, señalando que hay un trabajo en equipo.

Incluso, hasta el mes de octubre se podrían posponer las conversaciones para ver si es que hay viabilidad política. En este momento, no está garantizado que el ministro Arrau sea la contraparte en la comisión de constitución para ese diálogo, siendo Rabat quien asoma como opción.