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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El fracaso de la acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau causó conflictos en el oficialismo, pero desde el Partido Republicano enfatizan la importancia de trabajar lealmente dentro del sector. El diputado Agustín Romero señaló que el Partido Nacional Libertario es un aliado natural, pero el presidente José Antonio Kast busca gobernar con diferentes partidos, incluyendo Chile Vamos, a pesar de las controversias recientes. Destacó la necesidad de avanzar en el programa de gobierno y atender las necesidades de los chilenos, evitando crear conflictos innecesarios.

A un día del fracaso de la acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau, que generó más de un conflicto al interior del oficialismo, desde el Partido Republicano destacaron que se debe “trabajar lealmente” al interior del sector.

En específico, fue el diputado Agustín Romero quien destacó que el Partido Nacional Libertario es aliado natural del Partido Republicano, pero que el mandato del presidente José Antonio Kast va en la línea de gobernar con distintos partidos políticos, incluida la coalición Chile Vamos, con la que, recordemos, ha existido más de una controversia en las últimas semanas.

“Los Libertarios son nuestros aliados naturales porque compartimos una historia y una afinidad política que es evidente, pero hoy el presidente José Antonio Kast nos ha convocado a gobernar con distintos partidos políticos y eso incluye trabajar lealmente con Chile Vamos; por ejemplo, tener mayor cercanía con unos no significa dejar de colaborar con los demás partidos”, dijo.

A lo anterior, agregó: “Lo importante es sacar adelante el programa de gobierno y responderle a los chilenos que hoy necesitan de nosotros. No hay que inventar una pelea donde no existe”.

Recordemos que el libelo contra Grau fue impulsado tanto por Libertarios como por Republicanos y ninguno de los cuatro capítulos estuvieron cerca de ser aprobados: el primero y el tercero contaron con 16 votos favorables, a diez de la mayoría; el segundo con 9, y el cuarto con 10.

Un aspecto clave para que la acusación no progresara en esta etapa de juicio fueron los votos contrarios de algunos parlamentarios de sectores del oficialismo, particularmente de Chile Vamos.