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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un momento de angustia se vivió en el matinal de CHV cuando un hombre con cáncer de próstata se desmayó en plena transmisión mientras buscaba ayuda desesperadamente. Identificado como Leonardo, interrumpió un móvil para relatar su dramática situación, generando impacto en el estudio y en la audiencia. Su esposa explicó que los desmayos son comunes debido al estrés, y reveló la dificultad para acceder a una operación urgente en el sistema público, con un costo de 8 millones en una clínica privada.

Un instante de angustia se vivió en vivo y en directo cuando un hombre con cáncer de próstata, desesperado por ayuda, se desmayó frente a la pantalla.

El hecho sucedió durante la mañana de este miércoles en el matinal de CHV, mientras se encontraban en un móvil para transmitir las ya clásicas fiscalizaciones a automovilistas.

Desmayo en vivo en CHV

Fue en ese contexto en que un hombre detuvo su auto y se acercó al periodista de “Contigo en la mañana”. De manera intempestiva se acercó al micrófono e interrumpió el despacho: “Tengo cáncer, hemos gastado lo indecible ya y es un cáncer a la próstata avanzado, de alto riesgo”, dijo sin aviso.

El periodista se tomó el tiempo de escucharlo y de que pudiera ordenar sus ideas para poder comunicar su situación ante la cámara. Pero el hombre llamado Leonardo, claramente afectado emocionalmente, no pudo aguantar: “Yo estoy mal… no quiero morirme”, dijo.

Solo un segundo después, Leonardo se desvaneció ante la sorpresa de todos los presentes, incluidos los del estudio. “No, no, cuidado, cuidado, se desmayó”, alcanzó a decir Andrea Arístegui, mientras el periodista clamaba por ayuda.

“De lo más dramático que he visto en TV”, pudo expresar Eduardo de la Iglesia, justo antes de que actualizaran que el hombre estaba bien y siendo atendido por personal de salud.

Mientras se recuperaba, apareció frente a la pantalla su esposa, que explicó que estos desmayos son comunes: “Él se pone nervioso y se desmaya, pero después vuelve al tiro”.

Ya con más tranquilidad comentó que su marido no puede esperar el sistema público para ser operado y en una clínica privada la intervención sale 8 millones de pesos. Entre todo, siguen esperando que el hospital active el GES.

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