En entrevista con este medio, Beatriz Sánchez repasa la actualidad nacional a 100 días del inicio del gobierno de José Antonio Kast. La senadora aborda el caso de los niños haitianos, la discusión por la megarreforma, los embargos a deudores del CAE y el debate por el secreto bancario, en una conversación donde asegura que la actual administración ha sido "decepcionante" para la ciudadanía.

En una semana marcada por el caso de niños haitianos que ingresaron irregularmente al país, el debate por la megarreforma del Gobierno y las tensiones legislativas en el Congreso, la senadora del Frente Amplio, Beatriz Sánchez, conversó con BioBioChile para abordar los principales temas de la agenda política.

Sobre el caso de los menores extranjeros, la legisladora enfatizó que la prioridad absoluta es determinar “qué pasó con los niños”, advirtiendo además sobre posibles “grietas” en la institucionalidad chilena. En ese contexto, llamó a esclarecer los hechos mediante una investigación, pero pidió evitar que la situación se transforme en una disputa política.

La senadora por el Maule también cuestionó el avance del proyecto que aumenta el endeudamiento fiscal en paralelo a la tramitación de la megarreforma del Ejecutivo, calificándolo como un “contrasentido enorme”. Sobre esta última iniciativa, en tanto, advirtió al Gobierno que “ganar por un voto no es legitimidad social”.

En materia de seguridad y crimen organizado, Sánchez manifestó su expectativa de alcanzar acuerdos respecto del levantamiento del secreto bancario por vía administrativa. Además, abordó los embargos a deudores del CAE, insistiendo en la necesidad de una solución estructural y criticando los cuestionamientos a la administración Boric: “A estas alturas es como deporte nacional del gobierno de José Antonio Kast que de todas las cosas que le pasan tiene la culpa el gobierno anterior”, afirmó.

Finalmente, expresó sus dudas respecto de que el proyecto de sala cuna universal dependa completamente del seguro de cesantía y evitó pronunciarse sobre la acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau, debido a su eventual rol como jurado en el Senado.

Beatriz Sánchez y caso de niños haitianos

—Respecto del caso de niños haitianos que ingresaron irregularmente al país y no se les ha ubicado. ¿Cuál es su análisis de lo ocurrido? ¿Cuáles deben ser las principales preocupaciones en torno a este caso?

La principal preocupación es saber qué pasó con los niños, dónde están. La segunda es una investigación seria para saber qué sucedió y si efectivamente aquí estamos ante una red o un tráfico de personas, y ojalá no instalar supuestos, porque se empieza a especular mucho y frente a esto es mejor atenerse a la investigación y no a los supuestos.

Lo tercero, creo que, por lo que vimos ayer en la sesión especial del Senado, se prendieron las alertas en muchas instituciones. Desde el 2022, 2023 incluso, el director de Migraciones de la época presentó una denuncia al Ministerio Público; el Ministerio Público revisó algunas cuestiones; se hicieron oficios a la Dirección General de Aeronáutica Civil; la Dirección General de Aeronáutica Civil contestó los oficios; la Defensoría de la Niñez levantó oficios, algunos fueron contestados, otros no; o sea, hubo varias instituciones del Estado que prendieron las alertas, llevaron oficios y algo pasó en esa institucionalidad del Estado, que hubo grietas que parece que no dieron la respuesta adecuada.

Entonces, uno se pregunta si es que hoy día la institucionalidad a lo mejor no responde a una realidad de Chile que ha cambiado. A propósito del volumen de migrantes, a propósito de la mirada sobre la migración… y creo que eso también debería llevarnos a una reflexión respecto a la institucionalidad de Chile y al momento que vive el país.

—De todas formas, el oficialismo ha dado responsabilidades al gobierno anterior, especialmente al exdirector de Migraciones. ¿Le parece que esas críticas son fundadas?

Yo creo que siempre tiene que haber una preocupación de si es que hay errores que se cometieron, si es que hay negligencia, y me parece que es normal que exista una investigación, una mirada decidida. Espero que eso no signifique una mirada mezquina o que se politice tratando de echar la culpa al que vino antes, como esquivar responsabilidades. Espero que no sea eso; pero me parece normal que se busque si es que efectivamente hubo falencias y que se investigue adecuadamente.

Crítica al aumento de la deuda y advertencia por “mayoría circunstancial” en megarreforma

—Pasemos a temas del Congreso. La Cámara de Diputados aprobó el proyecto que autoriza un aumento del endeudamiento fiscal (por US$6.200 millones). ¿Cuál es su opinión de esta iniciativa y cómo ve su tramitación en el Senado?

Yo encuentro súper preocupante que, al mismo tiempo que estamos aprobando una megarreforma, que como consecuencia tiene un desfinanciamiento grave del fisco, el ministro esté tramitando un proyecto para endeudar al fisco. O sea, siento que no tiene ningún sentido. Estamos tramitando a “matacaballo”, por decirlo como un chilenismo, muy rápido, sin tomar una reflexión adecuada, una megarreforma que busca bajar los impuestos al grupo más rico de Chile, que va a provocar un hoyo fiscal, y eso no lo decimos nosotros; o sea, lo decimos nosotros, obviamente, pero lo dice el Consejo Fiscal Autónomo, lo reconocen distintos organismos y el Gobierno reconoce eso y está pidiendo endeudarse. Entonces, creo que es un contrasentido enorme; no entendemos el cálculo, nos parece muy grave.

—O sea, ¿usted cree que el Gobierno quiere cubrir este “hoyo fiscal” que menciona con el proyecto de endeudamiento?

Pareciera que sí, pareciera que entiende que va a tener un déficit grande como para pedir endeudarse. Nos pareció grave también que el presidente, el 1 de junio, da un discurso haciendo una proyección de lo que va a hacer este año, y en ninguna parte dijera que se va a endeudar, y el mismo día el ministro Quiroz estuviese anunciando que se va a pedir autorización para endeudarse por 6.200 millones de dólares.

—Ahora, la megarreforma avanzó ayer en la Comisión de Hacienda del Senado. ¿Qué puntos cree que puede discutir la oposición para llegar a algún tipo de acuerdo? ¿Ve posible algún acuerdo de su parte?

A ver, en la discusión en general, ya no. Las posiciones están bien definidas entre la oposición y el oficialismo, y se va a aprobar la idea de legislar seguramente en el Senado, yo no tengo mucha esperanza en que no. Me interesa sí saber por cuánto se aprueba, porque creo que tanto el ministro Quiroz como el mismo presidente Kast han sido bien claros en decir que si se aprueba por un voto, a ellos les basta.

Después vamos a entrar como en el área chica —en jerga futbolera, a propósito del mundial—, y va a ser la discusión artículo por artículo, y yo espero que ahí haya más tiempo para discutir, lo digo honestamente, porque empezamos a ver cuestiones con más detención, y creo que ahí esa mayoría circunstancial que tiene el gobierno, y quiero ser bien precisa en el término, es una mayoría circunstancial; tener un voto más en el Senado, tener dos votos más en el Senado, no es algo que dure para siempre. Yo no sé si dura 6 meses, entonces, yo no sé si en ese articulado más fino de cuestiones complejas, como una invariabilidad de muchos años, como un crédito para el empleo que no genera más empleo, sino que se le regala la plata a la empresa para mantener a ciertos trabajadores, es algo que va a contar con todos los votos arriba de la mesa. Entonces, creo que viene una negociación distinta y ojalá tengamos el tiempo.

—¿Cree que le puede pasar la cuenta al gobierno esta “mayoría circunstancial” que menciona?

Bueno, absolutamente. Lo que pasa es que para una reforma tributaria tan grande y que viene a hipotecar el país durante tantos años, no puede contar con unas mayorías tan estrechas. Porque creo que el Gobierno se pierde si cree que una mayoría de un voto es igual a una mayoría social. Y por eso es que nosotros le hemos hecho presente al ministro que ganar por un voto no es ganar. Claro, obtiene la legislación, en eso tiene razón, pero no es ganar socialmente una reforma, no es asegurar una mantención en el tiempo y una estabilidad en el tiempo. Ganar por un voto no es legitimidad social de una reforma. No puede forzar con una ley de invariabilidad darle legitimidad social a algo que no tiene legitimidad social. Ese es el tema de fondo a propósito de la discusión de un voto más o un voto menos.

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Ganar por un voto no es legitimidad social de una reforma
- Beatriz Sánchez

“El secreto bancario debería ser una bandera que levantaran ellos”

—Hablando de votaciones estrechas, la semana pasada el Senado rechazó el levantamiento del secreto bancario por la vía administrativa. La votación estuvo bien apretada y marcada por la ausencia de los senadores Walker y Órdenes. Desde la oposición, ¿se hizo algún análisis del resultado y estas ausencias?

Sí, fue triste porque eran votos que hubiesen inclinado la balanza (…). A ver, fue una discusión bien acalorada, diría yo, y bien apasionada, porque yo no logro entender la razón del oficialismo en este tema. Porque el levantamiento del secreto bancario debería ser una bandera que levantaran ellos, esto no tiene que ver con posiciones políticas de izquierda o de derecha, esto tiene que ver con cerrarle todas las puertas y ventanas al crimen organizado, y es una bandera de seguridad que levantó el oficialismo durante toda la campaña.

Además, yo no entiendo mucho la lógica de lo que se decía, porque ellos hablaban permanentemente de que ya existe el levantamiento del secreto bancario en Chile porque los jueces lo levantan rápido y que generalmente no lo niegan. Y eso es efectivo, en eso tienen toda la razón; efectivamente, la justicia hoy día es bastante rápida en levantar el secreto bancario. Pero están haciendo un argumento que no es real en esta circunstancia, porque lo que estábamos votando es la creación de un sistema de inteligencia financiera, de un sistema que es un sistema preventivo, que lo que busca es entregar herramientas administrativas para la prevención. Entonces, es una serie de medidas, entre ellas el levantamiento del secreto bancario de manera administrativa, previo a que se abra una causa penal. Hecho por un grupo muy reducido, que tiene una responsabilidad súper alta y que pueda, en el momento que les salta la alarma, mirar y levantar el secreto bancario antes de identificar un sujeto penal y abrir una causa penal. Y eso es muy importante. (…) Entonces, yo creo que había una confusión —yo no sé si a propósito o si realmente no leyeron el proyecto— en lo que buscaba el proceso.

Y mira, justo pasó que habíamos tenido una semana antes y un día antes, cuando votamos la primera vez, esta Operación Tokio, y yo lo dije varias veces en la sala: no pasa nunca, o muy pocas veces, que votamos algo que calza con algo que estaba pasando en el país. Y con mayor razón nos podríamos haber puesto al día de lo que pasa en la OCDE, menos Australia y nosotros, en materia de prevención, de seguir la ruta del dinero.

—El argumento del oficialismo es que sí o sí tiene que pasar por un juez, ese es su “desde” y así lo ha planteado el Gobierno también. En esa línea, ¿en la Comisión Mixta cree que se puede llegar a un acuerdo pese a estas dos miradas distintas?

A mí me gustaría pensar que sí se podría llegar a un acuerdo para ponernos al día con la legislación internacional. Espero que no nos quedemos parapetados en sectores políticos, porque insisto, hay otros temas que yo sé que ideológicamente tenemos diferencias y son más irreconciliables, aunque yo creo que siempre se puede avanzar y creo que hay demostraciones de que se puede avanzar, como lo que vivimos en el gobierno pasado con el tema de pensiones, (…) pero este caso creo que no tiene que ver con una posición ideológica, eso es lo que más me llama la atención.

Yo sé que muchos dicen: “No, pero es que no queremos que un gobierno que puede ser de izquierda se nos meta en nuestras cuentas”. Y nosotros decimos: “Ya, pero hoy día nosotros somos de oposición y estaríamos dispuestos a que fuera alguien, incluso, nombrado por el presidente Kast”. No tiene que ver con derecha o izquierda, eso es lo que a mí me llama la atención.

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Me gustaría pensar que sí se podría llegar a un acuerdo (en el secreto bancario)
- Beatriz Sánchez

Embargos a deudores del CAE y “batalla contra el más chico”

—Pasemos a los embargos a deudores del CAE. ¿Qué le ha parecido el manejo del tema por parte del Gobierno?

Primero, siempre que hablo de este tema me gusta enmarcar la conversación para que se entienda bien, creo que es bueno ponerle cifras. El año 2022, cuando el gobierno del presidente Boric estaba redactando el proyecto del FES, el proyecto de ley para cambiar el sistema, encargó un estudio para ver quiénes eran los deudores del CAE, y creo que es muy decidor para entender por qué hay tanta gente deudora.

En este estudio se vio que el 70% de los deudores del CAE, esto es morosos o no morosos, obtiene una renta mensual de hasta 750 mil pesos; el 56% son mujeres y, de los que están morosos, el 77% no terminó la carrera. ¿Por qué entrego estas cifras que son importantes? Para que nos den una señal de por qué mucha gente deja de pagar y después es muy difícil que vuelva a pagar. Entonces, quiero poner eso sobre la mesa para lo que viene después.

Creo que lo que está haciendo el Gobierno, que es utilizando el temor para forzar a la gente con el vaciamiento de las cuentas, según ellos, solo con gente que gana sobre 5 millones de pesos, y a mí eso me consta que no es así. Me llegaron muchas denuncias por redes sociales…

—Sobre 3 millones y medio.

O 3 millones y medio. A mí me consta que no; hay gente que es cesante, que está cesante ahora y a la que le vaciaron las cuentas. La desesperación es profunda, porque tú tenías esa plata para sobrevivir mientras buscas pega. Entonces, claro, la excusa es “no, se trata de lo que ganaban el año pasado”. Entonces, el problema aquí es que la casuística sí importa, es difícil echar a todos en el mismo saco, y creo que eso es justamente lo que pasaba todos los años y que es una problemática para el cobro del CAE. Que los casos son complejos, porque las rentas son bajas, porque la gente pasa de entrar a un trabajo a dejar un trabajo, y ponerse al día es difícil, porque hay que poner sobre la mesa un millón de pesos —lo bajaron, pero antes era más—, y mucha gente no tiene eso para ahorrar.

Y te pongo otra cifra sobre la mesa. En una encuesta reciente sobre empleos, a propósito del salario mínimo, el 79% de las familias dijo que con el salario que tiene no llega a fin de mes, y el 90% dice que no le alcanza el salario para ahorrar. Entonces, con toda esta estadística sobre la mesa, se hace más difícil. (…) Entonces, no es solamente un Excel de deuda, es un problema político.

Para que la gente pague, para que la gente pueda ordenar esta cifra de deuda, que es en muchos casos imposible de pagar, porque, si vamos a la casuística, hay personas que pagaron durante cinco años 250 mil pesos, partieron con una deuda de 13 millones y hoy día están en una deuda de 32 millones, para que se pueda pagar, esto es un problema político; tú tienes que buscar un sistema, ponernos de acuerdo todos, sentarnos en una mesa y decir, ¿qué hacemos con el CAE? Que le está costando millones al fisco, le está costando miles de millones a las personas, con la composición de salario social que recién te conté.

Creo que hay que sentarse en la mesa y discutir un proyecto. Existe ya un proyecto, te puede gustar menos o más. Bueno, hay un proyecto sobre la mesa, hay que avanzar en un proyecto que desbancarice, o sea, que saque las deudas de los bancos, que busque que la gente pague; yo estoy de acuerdo con eso, y que premie a la gente que ya está pagando o que está al día con condonación.

Yo estoy muy con el proyecto que presentó el presidente Boric. ¿Se le pueden hacer modificaciones? Por supuesto que sí. Y que tenía estos tres componentes: se sacaba de la banca, se buscaba que la gente pagara y se pusiera al día y premiaba a la gente que estaba al día con condonación.

—Ahora, ¿qué le parece este diagnóstico que plantean desde el oficialismo de que el gobierno del presidente Boric generó la expectativa de que el CAE iba a ser condonado, que finalmente no ocurrió, y que eso pudo causar mayor morosidad?

Mira, yo creo que ya a estas alturas es como deporte nacional del gobierno de José Antonio Kast que de todas las cosas que le pasan tiene la culpa el gobierno anterior. Entonces, yo creo que eso tú puedes tenerlo como estrategia política, pero creo que cuando ya llevas 100 días gobernando, como que se empieza a agotar en algún momento, y tienes que hacerte cargo.

A mí me gustaría que el presidente Kast se hiciera cargo (…). Creo que está siendo abusiva la Tesorería, hay un debate jurídico respecto a si puede vaciar cuentas. Y, además, creo que la forma en que el gobierno de Kast elige sus batallas es bien abusiva, como que batalla contra el más chico, contra la persona de a pie y no batalla contra el grande. Deja pasar deudas multimillonarias porque no alegan los abogados cuando tienen que alegar, como el caso de Cugat, que es una empresa que yo conozco porque es de la región del Maule. 30.000 millones de pesos le debía al fisco y simplemente se pasó el plazo y nunca alegaron; pero persigue al deudor del CAE que gana 1.200.000 pesos, como salió una chica que dio su testimonio en la tele, en Mega, el otro día. Entonces, yo no entiendo muy bien cuál es el objetivo acá.

Si vamos hoy día realmente a recuperar plata que se debe, solamente una cifra: en impuestos de primera categoría, y la gente que paga impuestos de primera categoría es gente que gana los sueldos más altos, hay evasión por el 45%. Y para qué decir el impuesto de las personas de los sueldos más altos, es muy alto (la evasión), entonces, ¿a quién perseguimos?, ¿dónde ponemos el interés? Yo veo que se persigue al más chico y no al más grande.

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La forma en que el gobierno de Kast elige sus batallas es bien abusiva, como que batalla contra el más chico, contra la persona de a pie y no batalla contra el grande
- Beatriz Sánchez

Salida en el Ministerio de la Mujer y sala cuna universal

—En otro tema, el presidente removió esta semana a la subsecretaria de la Mujer, Daniela Castro (RN), y nombró a Marcia Raphael (RN) en su lugar. ¿Qué le parece este cambio y el manejo del ministerio por parte del Gobierno?

A ver, primero una mirada más global: creo que estos 100 días del gobierno de José Antonio Kast han sido decepcionantes. Y no decepcionantes para mí, yo no soy una adherente de este gobierno, yo no voté por José Antonio Kast; creo que ha sido decepcionante para la gente. Todas las encuestas lo miden, hay un desplome del presidente, de la valoración del presidente y de su gobierno, pero también en el día a día. Yo viajo mucho a la región del Maule, que fue una región, además, que le dio una abultada votación a Kast para salir electo, y hay real decepción con el presidente. Desde pasarle el costo de las bencinas hasta la grave crisis agrícola, de la que el presidente y su ministro de Agricultura no se han hecho cargo.

Y en esta decepción creo que es un gobierno al que le ha costado mucho, o quizás todavía no termina, de instalarse. Y ha tenido cambios muy rápidos de ministerios, para qué decir las seremías, y en este caso ha tenido problemas con la subsecretaría. Era de público conocimiento que había una situación imposible entre la ministra de la Mujer y la subsecretaria de la Mujer. Yo espero que eso se supere, pero ese ministerio partió con problemas. Partió con el problema de la directora del Servicio Nacional de la Mujer, que la iban a sacar y ella estaba con un cáncer en pleno tratamiento, y hubo ahí una tensión a propósito de la humanidad de ciertas decisiones; después, la mala relación de la ministra con la subsecretaria, sale la subsecretaria. Entonces, ha sido un ministerio que ha estado atravesando por problemas internos de relaciones personales.

Yo espero que se enriele. Yo estoy en la Comisión de Mujer del Senado y creo que veníamos de ministerios de la Mujer muy robustos, que estaban haciendo muchas cosas y que se hicieron notar con proyectos muy relevantes. En la historia, no estoy hablando solo del gobierno anterior, sino que hemos ido construyendo una institucionalidad como país desde los ministerios de la Mujer muy buena, apuntando efectivamente a lo que se necesita, desde la ley que busca ir en contra de la violencia y que es una ley integral, hasta la ley que va contra las personas que deben pensión alimenticia, pasando antes por la ley de tres causales del aborto; o sea, se ha ido construyendo un ministerio y, hasta el momento, vemos un ministerio que se ha ido como derrumbando de alguna manera. Entonces, yo espero, sinceramente, que con la llegada de la nueva subsecretaria repunte y volvamos a tener un ministerio que nos dé trabajo en la Comisión de Mujer, que permanentemente estemos mirando leyes, propuestas, en fin, es lo que esperamos.

—¿Y qué le parecen las indicaciones del gobierno al proyecto de sala cuna universal?

Mira, estamos justo en eso, lo estamos mirando. Lo primero es que yo, personalmente, espero tener sala cuna universal. Es algo que se viene discutiendo desde hace mucho tiempo; creo que es injusto para nosotras las mujeres que siempre se haya pensado en la sala cuna estableciendo un límite en la cantidad de mujeres (contratadas), y en los hijos como algo que es una carga solo femenina. Creo que mirar a la sociedad de esa manera va a establecer para siempre un problema en la diferenciación de un trabajador hombre con una trabajadora mujer. Entonces, el espíritu de la sala cuna universal es un espíritu que yo comparto, porque creo que busca borrar esa diferencia odiosa, porque los hijos y las hijas tienen que entenderse como algo que es de la sociedad, no solamente de las mujeres. O sea, el prisma yo lo comparto, estoy a favor y me gusta que el gobierno tome y quiera continuar con la sala cuna universal.

—¿Se abre a que se use el seguro de cesantía para el financiamiento?

Ahora paso a las cosas que creo que tenemos que mirar con lupa a propósito del proyecto. La primera es que sea efectivamente universal. Creo que un aspecto importante de la propuesta del gobierno es que tenga gradualidad; me parece interesante que le ponga gradualidad. Lo otro que vamos a poner atención —porque las indicaciones llegaron hace poquito, entonces las estamos estudiando— es que sea realmente universal, en el sentido de que el dinero que se entregue por mujer sea un monto que contemple cubrir completamente el costo de lo que significa una sala cuna, porque si se contempla un copago que no es posible de pagar por distintas mujeres, va a dejar a mujeres afuera y eso no lo convierte en universal, diferencia a una mujer de otra.

Lo otro que vamos a mirar con atención justamente es el sistema de financiamiento, porque el proyecto original contemplaba el aporte del empleador y había aporte efectivamente desde el seguro de cesantía, pero no completo del seguro de cesantía ni en la cantidad que se está diciendo. Y eso lo vamos a mirar con mucho más detalle porque yo, personalmente, y lo estamos viendo con los equipos, no estoy convencida de que esa sea la forma de financiamiento completo; tenemos que ver cuál es la propuesta completa que hace el Ejecutivo y cómo se compromete con esos valores.

Y lo otro es que tiene que haber un compromiso por parte del Estado, en este caso el gobierno es el que está presentando eso, de reforzamiento de la construcción de provisión pública de salas cuna y jardines infantiles. O sea, no nos podemos basar solamente en lo privado y descuidar lo público; tenemos que seguir en la construcción de lo público. Y lo digo por una cuestión bien sencilla: sabemos que lo privado se concentra en ciertos lugares del país y eso dejaría a muchas mujeres afuera si lo público no se establece como un bien mayor a seguir, y la idea es que sea justamente universal.

Y lo otro que se le dijo al ministro, y esperamos que se integre en algún momento —aunque se le puso suma urgencia y el problema de la suma urgencia es que deja a muchos actores del tema fuera—, es que se tiene que integrar en la conversación a los gremios. O sea, acá la Junji, Integra, las trabajadoras VTF, son las que han llevado y sostenido este programa desde hace mucho tiempo. Entonces, dejarlas fuera de la conversación es dejar a quienes tienen toda la experiencia totalmente afuera. Eso me parece que no corresponde porque tú construyes con ellas, no construyes sin ellas.

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No estoy convencida de que esa sea la forma de financiamiento completo
- Beatriz Sánchez y uso del seguro de cesantía para la sala cuna universal

AC contra Grau

—Finalmente, respecto a la acusación constitucional contra el exministro Grau, ¿cree que esta presentación, la sola presentación, abre la puerta a que la oposición recurra frecuentemente a este mecanismo en el futuro?

Yo prefiero no hablar nada de la acusación contra el exministro Grau, porque si es que pasa la primera barrera, que es la Cámara de Diputados, que no lo sabemos todavía, a mí me toca ser jurado como senadora. Como senadora nueva, no sé todavía cuál es el margen que tengo para hablar de este tema y que no me vayan a tratar de impugnar después, entonces prefiero no referirme a la acusación constitucional.