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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Diputadas y diputados del PC e independientes rechazaron el Proyecto de Reconstrucción del Gobierno, calificándolo como una reforma tributaria encubierta que favorece a los más ricos. Criticaron recortes a programas sociales y posible conflicto de interés en el gabinete.

Hasta la sede del ex Congreso Nacional, en Santiago, llegó el Comité de diputadas y diputados del Partido Comunista e independientes para reunirse con el ministro de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), José García Ruminot, para abordar el controvertido Proyecto de Reconstrucción presentado por el gobierno.

Una vez terminada la cita, la jefa de bancada de dicho grupo parlamentario, la diputada Daniela Serrano, fue enfática en manifestar su rechazo a la iniciativa del Ejecutivo.

“No estamos dispuestos a aprobar un proyecto de esta envergadura, ni siquiera su idea de legislar, porque entendemos que hoy día se están instrumentalizando las principales necesidades de la población, a las personas que están esperando la reconstrucción a raíz de los megaincendios para dar un regalo tributario a los más ricos de este país”, comenzó diciendo.

Acto seguido, lo vinculó con el oficio del Ministerio de Hacienda por el Presupuesto 2027, conocido durante la semana pasada, en el que habría eventuales recortes de programas.

“Este debate se ha visto contaminado porque conocimos la circular del Ministerio de Hacienda, y esta no es una decisión de la Dipres, es una decisión política del ministro de Hacienda que, imagino, conversará con el Presidente de la República, que salió a desconocer y hablar esto casi como si fuera una política del terror”, dijo la parlamentaria de oposición.

Declaración pública de la bancada del PC e Independientes

La postura también fue ratificada a través de una declaración pública tras la reunión con el titular de la Segpres.

“Resulta evidente que dicho proyecto es, en su esencia, una reforma tributaria regresiva encubierta que modifica radicalmente la estructura fiscal del país, beneficiando al 1% de los más ricos. Presenta además graves inconsistencias entre su articulado y su informe financiero, carece de respaldo en cifras reales y se basa en supuestos que no permiten una evaluación seria de su impacto”, escribieron.

A lo anterior, agregaron: “Su idea matriz excede ampliamente su propósito declarado, incorporando materias que no guardan relación con la reconstrucción, reduciendo la capacidad recaudatoria permanente del Estado sin fuentes claras de compensación. Aunque el gobierno justifica este diseño en objetivos de creación de empleo y crecimiento, no existe evidencia alguna de que se alcancen esos resultados”.

A juicio el comité antes mencionado, “el único resultado objetivo e inmediato lo vemos en los recortes de programas sociales que perjudican a la gran mayoría de los chilenos (…) Estos recortes no son solo ajustes presupuestarios: son decisiones que profundizan la desigualdad y constituyen una condición para la rebaja impositiva a los más ricos. No hay nada más regresivo que trasladar recursos desde los más pobres a los más ricos”.

“Este proyecto está además irremediablemente contaminado por conflictos de interés de ministros del gabinete que detentan la propiedad de empresas y sociedades de alto valor que recibirían elevados beneficios de los cambios tributarios que su propio Gobierno lleva adelante”, acusaron en el documento.

De esta manera, anunciaron que como bancada ingresarán “un conjunto de iniciativas legislativas orientadas a responder a las necesidades más urgentes de la población”. Asimismo, se comprometen a impulsar “todas las acciones legislativas necesarias para separar la reconstrucción de las disposiciones tributarias regresivas, asegurando que avance sin condicionamientos y con la urgencia que las familias requieren. Asimismo, emplazamos al Senado a retomar la discusión del proyecto que crea un impuesto a las grandes fortunas”.

“Dado lo anterior, el proyecto debe ser retirado e ingresar uno que permita tramitar de manera inmediata todas las medidas destinadas a la reconstrucción, separándolas de aquellas que benefician a los sectores de mayores ingresos”, señalaron.

Finalmente, concluyeron: “No es aceptable política ni moralmente aprobar un proyecto de ley que tiene como consecuencia perjudicar la salud, educación, alimentación y subsistencia de la inmensa mayoría de los chilenos como condición para beneficiar a una minoría privilegiada (…) Solicitamos al gobierno el retiro del proyecto tributario de superricos e ingresar uno que se haga cargo de responder, de manera separada, urgente y digna, a las familias dañadas por los incendios en las regiones de Valparaíso y Bío Bío”.