Vivo de milagro. El boxeador ruso Sergei Gorokhov sufrió una fuerte -y malintencionada- paliza en Turquía tras vencer al local Emirhan Kalkan por el título mundial de la UBO (Organización Universal de Boxeo), y acabó hospitalizado junto a su entrenador.
El hecho se registró el último fin de semana en el pabellón deportivo de Besirli. “Gracias a Dios, todos estamos vivos”, admitió el púgil, según consigna The Sun.
Varios videos de la golpiza se han tomado en las Redes Sociales. En ellos se puede ver cómo Gorokhov festeja junto a su equipo tras ser declarado vencedor y después, cuando va a saludar a su rival, es empujado por un miembro del otro staff. De ahí se formó una batalla campal.
El entrenador del ruso de inmediato tomó ‘venganza’ y devolvió la ‘gentileza’. Rápidamente, el cuadrilátero se llenó de personas agrediendo a los visitantes.
Incluso, en las imágenes se puede ver cómo Sergei Gorokhov suplica, con las manos en alto, que se termine el escándalo. Pero, lamentablemente, un sujeto lo agrede por la espalda y lo envía a la lona.
Sergio, en el piso, continúa siendo golpeado. De hecho, hasta recibe ‘sillazos’ de seguidores de su contendor en el ring que aprovecharon que otros, disgutados por el resultado, las habían arrojado. Un bochorno.
“Probablemente había unas 80 personas atacándonos”
Los golpes de puños, patadas y sillas obligaron a que Gorokhov y su círculo fueran trasladados de urgencia al hospital más cercano.
“Soy el que menos ha sufrido. Los guantes me ayudaron a protegerme”, admitió el boxeador en un comunicado citado por el medio ya mencionado.
“Ismail (el entrenador) ha sufrido una lesión en la cabeza y le están realizando una resonancia magnética en estos momentos”, agregó.
En la misma línea, el púgil sostuvo que “se subieron al ring y nos dieron una paliza después de nuestra brillante victoria en el segundo asalto, donde noqueamos a este boxeador dos veces”, profundizando que “probablemente había unas 80 personas atacándonos”.
“Pero gracias a Dios, todos están vivos. Fue una pelea muy dura… Ahora tenemos escolta policial; iremos directamente del hotel a nuestras habitaciones. No creo que nos quedemos allí”, concluyó.