La Democracia Cristiana emitió una declaración pública frente a los anuncios del Gobierno del presidente José Antonio Kast en el denominado “Proyecto para la Reconstrucción y Desarrollo Económico”. En esa línea, el partido fijó una postura crítica respecto a la iniciativa.
La DC sostuvo que “se trata de una propuesta y alcance que no compartimos”. La falange añadió que el proyecto mezcla ámbitos y acciones diversas, pero que contiene una reforma tributaria que requiere una reflexión mayor puesto que, en los términos expuestos, “afecta severamente los ingresos del fisco sin compensaciones claras que permitan no afectar el gasto social, por ejemplo, en salud, educación, vivienda y seguridad social”.
La colectividad manifestó su “profunda preocupación por el enfoque, alcance y prioridades que se han dado a conocer, que resultan evidentemente desconectadas de las realidades y esperanzas de hombres y mujeres que aspiran a un Estado que los proteja y promueva oportunidades reales”. En ese escenario, el partido advirtió que no puede más que dar a conocer “su rechazo a los términos de este proyecto de Ley Miscelánea”.
Asimismo, la DC valoró que como país se aborde el desafío del crecimiento conforme a lo que se necesita para el Chile de hoy y de los próximos años. No obstante, precisó que “no creemos ni aceptamos cualquier propuesta para que, en apariencia, el país pueda crecer. Todos y todas debemos ser beneficiarios del crecimiento y la riqueza, no solo algunos”.
Ejes del rechazo DC a la Ley Miscelánea
El texto de la declaración agregó una referencia a las palabras de León XIV. La Democracia Cristiana señaló que “hoy más que nunca tiene sentido adherir a un desarrollo sostenible y hoy más que nunca resultan certeras las palabras de León XIV quien ha calificado como ‘ganancias ilícitas’ la especulación con la vida humana y ha instado a usar los bienes materiales para construir un mundo más justo”.
El partido recordó el contexto posterior a la dictadura, cuando el país debió ser reconstruido social, política, cultural y económicamente, superando tasas de pobreza por sobre el 50%. En esa línea, afirmó que existió un consenso en torno a que se debía poner en el centro la dignidad de las personas, especialmente los más vulnerables, y que toda política pública debía orientarse al bien común, promoviendo justicia social, equidad y cohesión. Entonces, agregó la colectividad, “entendemos que las teorías del ‘chorreo’ funcionaban sólo en el papel, pero que no aplicaban en el mundo real”.
Del mismo modo, la declaración criticó la orientación del Ejecutivo. La Democracia Cristiana expresó que “el Gobierno del presidente José Antonio Kast ha optado por una lógica tecnocrática, economicista y de mercado que reduce las políticas sociales a una operación tributarista y de beneficios impositivos, dejando en segundo plano a las personas, sus familias, comunidades y su dignidad”.
Así las cosas, “como Democracia Cristiana, hacemos un llamado al Gobierno a rectificar el rumbo, incorporando una visión más inclusiva, más solidaria y con sentido de justicia. Insistiremos en esa patria, justa y buena que proponía Patricio Aylwin al retorno de la democracia”, se lee.
Llamado a construir consensos
La Democracia Cristiana reafirmó su posición de cara a futuras iniciativas legales. “Con responsabilidad y seriedad, afirmamos que incorporaremos la dignidad de las personas y de los trabajadores en cualquier iniciativa que verdaderamente busque mejorar las condiciones de chilenos y chilenos”. Además, el partido añadió que aportará en la construcción de los consensos necesarios en esta línea y hace un llamado no sólo a oír, sino a “entender y acoger las propuestas que los actores políticos de la oposición están dispuestos a aportar pensando en Chile y su gente”.
Revisa aquí la declaración de la DC:
Recordemos que la próxima semana el Ejecutivo ingresará la denominada Ley Miscelánea, o Plan de Reconstrucción Nacional, y dará inicio a una disputa política que promete marcar el rumbo del primer tiempo del gobierno de José Antonio Kast.
Aunque aún hay aspectos por definir, en La Moneda existe plena conciencia de que este proyecto no es uno más: es la madre de todas las batallas. La iniciativa tiene plazo acotado, ya que se busca despacharla a más tardar en septiembre.
En ese escenario, el primer frente que el gobierno busca consolidar es el propio: ordenar al oficialismo es una condición indispensable para avanzar. El Ejecutivo cuenta con 68 votos en la Cámara. La instrucción es clara: alinear y salir a defender.
El gobierno también apunta al Partido de la Gente. El ministro del Interior, Claudio Alvarado, se reunió con el jefe de bancada, diputado Juan Marcelo Valenzuela, mientras que el titular de la Segpres, José García Ruminot, hizo lo propio con el diputado Javier Olivares. Olivares abrió una puerta y mostró disposición al diálogo con el Ejecutivo.