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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El presidente José Antonio Kast deberá decidir pronto si mantiene su respaldo a Michelle Bachelet para la Secretaría General de la ONU, lo que marcará la relación del gobierno con la oposición. La decisión se anunciará en semanas y se evalúan factores como apoyo interno y diplomático, mientras hay llamados a considerar otras opciones. Mientras Renovación Nacional propone diálogo, el Partido Nacional Libertario fija no apoyar a Bachelet como prioridad.

En las próximas semanas, el presidente José Antonio Kast deberá definir si mantendrá el respaldo a la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas. Una decisión que puede marcar tempranamente el tono de la relación entre La Moneda y la oposición.

La candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de las Naciones Unidas se perfila como uno de los primeros debates políticos que deberá enfrentar el nuevo gobierno.

Se trata de una decisión que ya se encuentra “avanzada” y que, de acuerdo con lo señalado por el Ejecutivo, debería ser comunicada en las próximas semanas.

El gobierno evalúa distintos factores antes de adoptar una definición. Entre ellos, el recibimiento de la candidatura a nivel interno, las implicancias diplomáticas con países que han manifestado su respaldo -como México y Brasil-, e incluso las posibilidades de otras postulaciones en la región, como la del diplomático argentino Rafael Grossi.

En esa línea, el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, insistió en que el país debería analizar otras alternativas.

¿Apoyo o desencuentro?

En contraste, el senador de Renovación Nacional, Manuel José Ossandón, se manifestó a favor de respaldar a Bachelet, y planteó abrir espacios de diálogo antes de adoptar una decisión definitiva.

A lo anterior se suma la postura del Partido Nacional Libertario, que ha fijado entre sus “líneas rojas” para mantener una oposición colaborativa con el gobierno: el no otorgar un apoyo a la exmandataria.

Su secretario, Juan Antonio Urzúa, sostuvo que una decisión en otra dirección no tendría sentido bajo la lógica de un “gobierno de emergencia”. Y señaló que las prioridades de la actual administración deberían concentrarse en las urgencias internas.

En paralelo, la ausencia de los presidentes de México y Brasil, así como de la propia Michelle Bachelet, en la ceremonia de cambio de mando también fue interpretada como una señal negativa.

La exmandataria se excusó de asistir debido a problemas de agenda y viajó a Nueva York, en Estados Unidos, para participar de una nueva sesión de la Comisión de la Condición de la Mujer en Naciones Unidas. En ese mismo contexto, ha sostenido encuentros con representantes de distintos países —entre ellos Suecia— con el objetivo de sumar apoyos a su candidatura.