Un operativo en alta mar debió realizar personal de la Armada de Chile luego que una boya del sistema de monitoreo de tsunamis quedara a la deriva frente al norte del país, tras presuntamente verse afectada por labores de pesca.
Según informó la institución a través de redes sociales, entre el 6 y el 8 de marzo, personal del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada zarpó a bordo del patrullero oceánico OPV Cabo Odger con el objetivo de ubicar la boya DART II asociada a Iquique, que había sido reportada a la deriva por causas inicialmente desconocidas.
La teniente segundo Catalina Rivera Olivares explicó que la unidad naval logró interceptar el dispositivo a unas 180 millas náuticas de la costa. En el lugar, el personal constató que la boya presentaba el corte de su maniobra de fondeo.
Además, durante la inspección se detectaron restos de maniobras y artes de pesca en el sector, lo que hace presumir que embarcaciones pesqueras pudieron haber intervenido —de manera accidental o indebida— en el sistema de anclaje del equipo.
Desde la Armada recordaron que las boyas DART forman parte del Sistema Nacional de Alarma de Maremotos, infraestructura clave para la detección temprana de tsunamis. Estos dispositivos permiten monitorear variaciones en la presión del fondo marino y entregar información fundamental para evaluar posibles amenazas para la costa.
“Su correcto funcionamiento aporta información de gran relevancia en la fase de monitoreo de tsunamis, permitiendo contar con una evaluación sólida para alertar a la comunidad costera”, indicó Rivera.
Actualmente, el SHOA trabaja en la recuperación y posterior refondeo de la boya para restablecer completamente la red de monitoreo.
Finalmente, la Armada realizó un llamado a la comunidad marítima a proteger este tipo de equipamiento científico y de seguridad, solicitando denunciar cualquier intento de vandalización o daño, dado que la operatividad de esta boya puede resultar clave para salvar vidas ante eventuales tsunamis.