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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

José Antonio Kast, ante la crisis diplomática entre Gabriel Boric y EEUU por el cable submarino con China, optó por cautela y análisis antes de fijar postura. Su equipo, liderado por Francisco Pérez Mackenna, sigue de cerca el caso, enfocándose en implicancias diplomáticas. El futuro ministro de Defensa, Fernando Barros, señaló que aún faltan antecedentes relevantes. Arturo Squella y Frank Sauerbaum también abogan por esperar.

En medio de la crisis diplomática entre el gobierno de Gabriel Boric y Estados Unidos (EEUU) por el proyecto de cable submarino con China, el presidente electo José Antonio Kast optó por una estrategia de cautela, evitando fijar una postura de fondo mientras no se aclaren todos los antecedentes.

Por primera vez desde que estalló la controversia, el futuro mandatario abordó el tema, aunque sin emitir juicios concluyentes. Según explicó, la situación aún está en desarrollo y requiere información completa por parte del actual Ejecutivo antes de adoptar decisiones.

“Los temas internacionales los estamos viendo como corresponde con las autoridades que van a ir asumiendo. Esto supera las posibilidades de una sola persona tomar decisiones y creo que hay muchas situaciones que hay que ir aclarando”, sostuvo.

Desde la Oficina del Presidente Electo (OPE) reforzaron que el monitoreo del caso está en curso, encabezado por el equipo liderado por Francisco Pérez Mackenna, con énfasis en el análisis técnico y en las eventuales implicancias diplomáticas.

Cautela para resguardar relaciones con EEUU y China

La directriz del equipo de Kast es clara: prudencia y análisis antes de cualquier definición pública. El próximo ministro de Defensa, Fernando Barros, recalcó que como futuro gobierno no existe una posición formal, debido a que siguen surgiendo antecedentes relevantes sobre el caso.

“El ministro de Relaciones Exteriores fue claro, es decir, como futuro gobierno no tenemos una opinión porque creemos que se tienen que conocer más antecedentes, y entre que habló el ministro y hoy día, ustedes son todos testigos de que han surgido antecedentes muy importantes y creo que podrían surgir más”, apuntó.

En la misma línea, el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, planteó que lo prudente es “estirar este cable al máximo” para conocer todos los alcances antes de fijar una postura definitiva.

“Hemos dicho que hay que estirar este cable al máximo para ver verdaderamente con quién nos encontramos y sería interesante contar con esa información para ver cuál va a ser la posición oficial del gobierno entrante”, dijo el timonel.

La cautela también fue respaldada desde otros sectores de oposición. El diputado de Renovación Nacional, Frank Sauerbaum, advirtió que una opinión apresurada podría afectar la relación internacional de Chile con sus dos principales socios comerciales, Estados Unidos y China, por lo que llamó a esperar una investigación a fondo.

“Hay que ser muy cuidadoso porque esto puede afectar la relación internacional que nosotros tenemos con nuestros dos principales socios comerciales, y hay que ser cautos de las opiniones, sin tener toda la información”, subrayó.

Presiones políticas en medio de la crisis Boric-EEUU

Pese a la estrategia de bajo perfil, en el oficialismo han surgido voces que piden al presidente electo una definición más clara frente a la crisis que hoy tensiona el escenario diplomático entre el gobierno de Boric y EEUU.

El foco está puesto en el viaje que Kast realizará el 7 de marzo a la cumbre “Escudo de las Américas”, en Estados Unidos, instancia que —según dirigentes oficialistas— debería ser aprovechada para transparentar la posición de su futura administración.

El senador UDI Iván Moreira coincidió en que la visita podría ayudar a reencauzar la relación bilateral, aunque relativizó el impacto del conflicto. A su juicio, la controversia no debería generar mayores efectos para el próximo gobierno e incluso descartó riesgos para el programa Visa Waiver.

“Yo señalaría que yo veo muy difícil que Estados Unidos retire la visa waiver en Chile”, sentenció.

Por ahora, la hoja de ruta del presidente electo se mantiene sin cambios: cautela, monitoreo y una eventual definición oficial recién después del 11 de marzo, cuando asuma formalmente el mando en medio de una crisis diplomática aún en desarrollo.