El gobierno de Alemania alista una reforma laboral que cambiaría el modelo de trabajo en las empresas de aquel país. La idea es flexibilizar las jornadas y terminar con el límite de ocho horas diarias.
De acuerdo a lo que sostiene Welt, no habrá cambios en las horas semanales de operaciones, que llega a un promedio de 40. No obstante, sí se quiere optar a que trabajadores y dueños acuerden los lapsos de tiempo que sean operativos.
Controvertida reforma laboral en Alemania
“En su acuerdo de coalición, la CDU/CSU y el SPD acordaron crear la posibilidad de establecer una jornada laboral máxima semanal, en lugar de diaria, para aumentar la flexibilidad”, detalló el medio.
Por lo pronto, la ministra del trabajo en Alemania, Bärbel Bas, sostuvo que el proyecto será enviado al parlamento a comienzos de junio.
“Esto es importante para proteger a los trabajadores de sectores con baja participación laboral, como los servicios de paquetería, de la explotación”, aseveró en conferencia.
No obstante, la reforma ha contado con bastante resistencia de los sindicatos del país, quienes acusan que esta podría precarizar varios sectores.
De hecho, el canciller alemán Friedrich Merz fue pifiado durante una actividad con trabajadores en Berlín el pasado lunes por la tarde.
Según el medio DW, Merz explicó, entre murmullos ocasionales, por qué la prosperidad de Alemania requería urgentemente un mayor crecimiento económico en un futuro próximo; un crecimiento que, en su opinión, implica necesariamente cierto grado de sacrificio.
“Todos tendremos que aportar algo y, a cambio, obtendremos mucho”, expuso.
Hay que señalar que la tasa de inflación de Alemania subió al 2.9% en abril, impulsada por el aumento de los costos en energía.