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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La ministra de Defensa, Adriana Delpiano, abordó la controversia sobre el cable submarino China-Chile que llevó a EE. UU. a revocar visas de funcionarios estatales. Delpiano defendió las comunicaciones del Gobierno sobre el proyecto. También criticó la exigencia de una cronología detallada, argumentando que en la administración pública nadie tiene todos los datos. Al reunirse con el embajador de EE. UU., no conocía el avance revertido del proyecto, señalando que cada ministerio tiene sus propios temas.

La ministra de Defensa, Adriana Delpiano, abordó la polémica generada por el proyecto de un cable submarino entre China y Chile, que derivó en que Estados Unidos revocara la visa a tres funcionarios de Estado, refiriéndose a las cuestionadas comunicaciones del Gobierno tras el episodio.

Este miércoles, la secretaria de Estado fue consultada respecto de la decisión del Ejecutivo de no transparentar una cronología del proyecto, así como tampoco informar desde el inicio que se había registrado un avance que luego fue revertido. Ante ello, replicó: “Hay muchos eventos que suceden cotidianamente que yo no sería capaz de seguirles la cronología, porque pasan por distintos ministerios y por distintas instancias dentro de cada ministerio. Entonces, creo genuinamente que estamos haciendo un hecho tremendo de un hecho que pasa todos los días”.

Asimismo, ejemplificó: “En este momento, en mi ministerio están entrando documentos por la oficina de partes que van a dar a distintos lugares. No todo pasa por mí al comienzo; va lo que corresponde al subsecretario A, al subsecretario B o C. Así funciona el Estado”.

En esa línea, cuestionó que se haya debido transparentar una secuencia detallada de los hechos, asegurando que, por la forma en que opera la administración pública, “nadie tiene la cronología completa de un hecho, porque no corresponde”.

Delpiano por “amenazas” de Estados Unidos

Más adelante, Delpiano profundizó que la iniciativa solo tomó notoriedad a partir de la postura “de un país que consideramos amigo, como es Estados Unidos, que hace unas amenazas que no son aceptables. Y ahí aparece un tema que no era tema, sino que continúa en su trámite normal, que son 13 permisos que tienen que establecerse para que una decisión de este tipo llegue a puerto”.

En ese sentido, agregó: “Entonces, no hay en esto secretos ocultos ni dobles intenciones. Hay elementos… yo no sé lo que está haciendo la ministra de Salud en este minuto y, a lo mejor, son cosas que sí van a terminar en mi despacho el día de mañana”.

Por otra parte, la titular de Defensa señaló que, al momento de sostener una reunión con el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, no conocía el avance que posteriormente fue revertido del proyecto con China. “No sabía, pero como no sabía ni tenía por qué saberlo, porque cada uno se reunió en momentos distintos”, indicó.

Finalmente, remarcó: “Los temas que yo tengo que hablar con el embajador de Estados Unidos no son los mismos que tiene que hablar el ministro de Transporte, el que tiene que hablar el ministro de Salud o el de Relaciones Exteriores”.

Así, la autoridad evitó profundizar en el contenido del encuentro con Judd, aunque precisó que abordaron materias vinculadas a fronteras y relaciones militares, sin mencionar la cuestionada iniciativa.