La ministra Camila Vallejo, vocera de Gobierno, aseguró que la actual Constitución le impone "limitaciones y trabas" al Ejecutivo. En ese sentido, sostuvo que "dificultan el cumplimiento en profundidad del programa que tenemos". Además, la exdiputada señaló que "la crítica ha sido importante, en su momento muy difícil" durante los cinco primeros meses en La Moneda.

La ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, señaló que la Constitución de 1980 dificulta el cumplimiento del programa de gobierno.

En conversación con diario La Prensa, de la región del Maule, indicó que “vamos a seguir gobernando y empujando con la misma convicción y fuerza nuestro programa” si gana el Rechazo en el plebiscito.

Sin embargo, aseguró que “gobernar con la Constitución de 1980 te impone limitaciones y trabas que, efectivamente, dificultan el cumplimiento en profundidad del programa que tenemos”.

“Sea cual sea el escenario, nosotros damos por sentado que, más temprano que tarde, esa Constitución (la actual) tiene que acabar”, agregó la secretario de Estado.

De esta forma, Vallejo se suma a las declaraciones del ministro Giorgio Jackson, quien indicó que la Carta Magna vigente impone dificultades para “empujar cambios profundos en nuestro país”.

“Por los límites constitucionales, por los quórums supra mayoritarios y por el TC, que declaraba inconstitucional muchas de las reformas y las leyes que el Congreso empujaba a demanda de la ciudadanía”, detalló el titular de la Segpres en su oportunidad.

Vallejo tras cinco meses de Gobierno: “La crítica ha sido importante”

Por otra parte, Vallejo se refirió a las críticas que ha recibido el Ejecutivo durante sus cinco primeros meses de administración.

“La crítica ha sido importante, en su momento muy difícil. Nos tocó gobernar en un proceso de cambios importantes, nos ha impactado de manera muy fuerte la inflación y estamos enfrentando un alza sostenida en el tiempo de la delincuencia”, precisó.

En ese contexto, expresó que “el compromiso es alto y ha habido un intenso despliegue en estos cinco meses, tratando de resolver cosas que no se habían resuelto en 20, 30 o 60 años”.

“Se nos exige un estándar mayor y está bien. Antes existían las “piñericosas” y hoy una frase desafortunada es el centro de la atención y la crítica por semanas”, manifestó la exdiputada del PC.

Finalmente, sostuvo que “es parte de lo que nos toca y hay que echarle para adelante porque, al final, estamos acá por las personas y para tratar de mejorar sus condiciones de vida”.