José De Gregorio Aroca, exasesor político de Eduardo Frei Montalva, aseguró que existían razones “de sobra” para matar al expresidente, pues era una amenaza para el dictador Augusto Pinochet.

De Gregorio fue muy cercano a Frei Montalva a quien conoció en una Junta Nacional del partido poco después de integrarse a la Falange Nacional, según detalló en entrevista con La Segunda, detallando que con el exmandatario se formó políticamente.

Al vespertino comentó que llegó a acompañar a Frei Montalva en La Moneda luego de ser dirigente de la juventud DC. “Por la actividad política uno se da a conocer, se va acercando a Frei”, dijo.

Consultado sobre la existencia de razones para matar a Frei Montalva en los 80 -quien entonces se alzaba como líder de la oposición-, De Gregorio aseguró que sí.

“(…) porque en una de sus últimas presentaciones, en el Teatro Caupolicán, él se proyectó más que nunca como la persona que podía liderar un cambio en el país”, dijo al rotativo, afirmando que el fallecido presidente “era una amenaza para la dictadura, así que razones para querer matarlo había de sobra”.

A raíz del fallo condenatorio dictado por el ministro en visita Alejandro Madrid, De Gregorio detalló al medio que “estos han sido días de mucha emoción porque se destapó lo que era efectivo: que a Frei lo mataron”.

En ese sentido, sostuvo que desde que quedó al descubierto la muerte del expresidente, jamás pensaron que se habría tratado de una negligencia médica y que desde un principio entre quienes se encontraban en la clínica “se habló bastante de la falta de cuidado que habría sufrido y de la pasividad de los médicos”.

De paso, valoró lo hecho por Carmen Frei señalando que “ella dio una gran lucha a veces incomprendida (…) tuvo el coraje grande, que le admiro y reconozco”.

Por el caso Frei el juez Madrid condenó como autores del homicidio al médico de cabecera del exmandatario, Patricio Silva, con 10 años de cárcel y además al chofer del expresidente, Luis Becerra, y al exagente de la DINA, Raúl Lillo, estos dos últimos con 7 años de presidio.

Como cómplice, en tanto, fue condenado a cinco años el médico Pedro Valdivia, mientras que como encubridores por ocultar la autopsia enfrentarán penas sin cárcel de tres años los facultativos Sergio González y Helmar Rosenberg.