Irán celebró este miércoles la derrota de los republicanos y de Donald Trump en las elecciones de medio mandato de Estados Unidos, un resultado que consideró un “no a la guerra” mientras crecen los temores a una nueva confrontación bélica.
“Ya sea por la conciencia o por el costo de la vida, los estadounidenses dijeron no a la guerra y nosotros respaldamos este mensaje”, indicó el presidente del Parlamento y negociador jefe iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, en X.
Los demócratas lograron una histórica victoria en las elecciones legislativas estadounidenses del martes, al arrebatar a los republicanos el control de ambas cámaras del Congreso, lo que supone un revés para Trump.
Durante semanas las autoridades iraníes repitieron una y otra vez que las elecciones de medio mandato de Estados Unidos eran irrelevantes para la República Islámica, pero al mismo tiempo intensificaron los ataques contra petroleros en Ormuz, en lo que analistas consideran que tenía como objetivo elevar el precio del crudo para dañar la campaña electoral de los republicanos.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, consideró que Trump “impulsado por la codicia y la arrogancia, y actuando al servicio de un régimen engañoso (Israel)” arrastró a su país a una guerra con Irán que le ha costado las elecciones.
“El pueblo estadounidense te ha enviado ahora un mensaje claro”, dijo en X Bagaei al presidente estadounidense.
El diplomático iraní recordó que la derrota electoral republicana coincide con el aniversario de la toma de la embajada de Estados Unidos en Teherán en 1979, un incidente que se celebra cada año en la República Islámica como una victoria.
Pancartas contra Trump
En las marchas de hoy por el aniversario de la toma de la embajada, Trump fue el protagonista absoluto con pancartas que rezaban “mataremos a Trump”; otros lo mostraban entre rejas o en cadenas; en otras imágenes aparecía caracterizado como un cerdo y abundaban las caricaturas que lo ridiculizaban.
La toma de la embajada estadounidense y de 52 diplomáticos como rehenes durante 444 días desencadenó una tensión entre ambos países que ha alcanzado su punto más álgido desde que Estados Unidos e Israel lanzaran una guerra contra Irán el 28 de febrero.
La embajada iraní en Líbano se permitió comparar a Trump con el expresidente Jimmy Carter, quien se considera que perdió las elecciones de 1980, entre otros motivos, por la crisis de los rehenes con la recién fundada República Islámica.
“Cada vez que un presidente estadounidense intenta someter a Teherán, la situación se le vuelve en contra en el corazón de su propio país por sus actos de violencia”, indicó la legación diplomática en redes sociales.
A pesar de la derrota del partido de Trump, el líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, consideró que es un error confiar en que los cambios políticos en Estados Unidos puedan poner fin a su hostilidad hacia la República Islámica.
“Si todavía hay quienes mantienen alguna esperanza en un cambio de comportamiento o en la alternancia entre partidos y facciones dentro del sistema de dominación, o creen que mediante concesiones a Estados Unidos pueden hacer que abandone su enemistad con la nación iraní, están profundamente equivocados”, afirmó Jameneí en un mensaje con motivo del aniversario.
Jameneí sostuvo que el objetivo de Washington es lograr la capitulación de Teherán y advirtió contra cualquier concesión a la potencia norteamericana.
En la última semana, Irán y Estados Unidos han intensificado las negociaciones indirectas con la mediación de Catar para buscar una salida a la guerra, pero de momento no han logrado alcanzar un acuerdo.
De hecho, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, afirmó ayer que la respuesta estadounidense a su propuesta para poner fin a la guerra “no ha sido convincente” y exigió que aborde “de forma plena y explícita las siete condiciones planteadas por Irán”.
A pesar de esos contactos, Estados Unidos atacó el territorio iraní el martes por primera vez en dos meses, en lo que se calificó como una acción “limitada” y existen temores de que se reanuden los bombardeos a gran escala contra el país persa.